Desde el último trimestre del 2011, México comenzó a mostrar señales de una desaceleración económica y la recesión en la zona euro entrará durante en los primeros meses del 2012, advirtió el Banco de México (Banxico).

El instituto central aseguró que el balance de riesgos para el crecimiento de la economía mexicana mostró un deterioro adicional.

Banxico explicó que las economías emergentes han registrado una reducción en su tasa de crecimiento. En el caso nuestro, indicó que tanto en la demanda externa e interna se ha presentado un menor dinamismo y que prevalece como riesgo para la inflación el repunte de algunos precios agropecuarios.

En el primer Anuncio de Política Monetaria del 2012 informó que dejó en 4.5% la tasa de referencia. Cabe mencionar que otros bancos centrales como Chile y Brasil ya hicieron un recorte con el ánimo de estimular a la economía ante el enfriamiento de la actividad mundial.

Destacó que ello se debe al efecto del contexto internacional, ya que las perspectivas para la actividad global han continuado deteriorándose como resultado, principalmente, de los problemas europeos.

Hizo ver que la falta de acuerdos para solucionar las dificultades de la deuda soberana en la región y la vulnerabilidad de gran parte de las instituciones financieras europeas ha conducido a un proceso de desapalancamiento de los bancos, lo que ha impactado negativamente en la actividad económica.

CAMBIOS, EN EL 2013

De acuerdo con analistas, del primer comunicado del año emitido por el banco central se puede estimar que probablemente mantendrá la tasa de interés interbancaria a un día sin cambios hasta el 2013.

Bursamétrica informó que debido a que en los últimos meses la sequía y la depreciación del peso han venido impulsando los precios y que la crisis en Europa está nublando el panorama para la economía mundial, no se aprecia una modificación de la política monetaria.

Incluso consideró que podría subirla en 25 puntos base pero hasta febrero del 2013.

Además, destacó que Banxico dejó de estar preocupado por el comportamiento del peso frente al dólar y sus consecuencias sobre la inflación.

Para Bursamétrica, el que haya dejado de mencionar el tipo de cambio como fuente de presión inflacionaria habla de que están más relajados respecto de una depreciación del peso.

Eso y de que haya mencionado un menor crecimiento global, apunta a que no habrá aumentos (tasa) en un futuro cercano , estableció.

Banxico afirmó en su comunicado que las expectativas de inflación prácticamente no se han visto afectadas por la depreciación del tipo de cambio.

leonor.flores@eleconomista.mx