Pese a que México ha avanzado en el tema de identificar y evaluar los riesgos de lavado de dinero que pudieran surgir en el uso de las nuevas tecnologías, el país todavía tiene deficiencias para aplicar las recomendaciones necesarias en el tema emitidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el blanqueo de capitales y el financiamiento al terrorismo.

En la última reclasificación del organismo sobre México, derivada de su evaluación mutua del 2017, se menciona que el país ha abordado las deficiencias observadas para dar cumplimiento a la recomendación número 15, la cual tiene que ver con la supervisión de las nuevas tecnologías; sin embargo, el pendiente en esta materia tiene que ver con la reglamentación de operaciones con criptomonedas y en específico la aplicación de la Regla de viaje.

“A pesar del progreso significativo en la implementación de los nuevos requisitos de la R. (recomendación) 15, persisten algunas deficiencias en relación con la ‘Regla de viaje’ y México está explorando la posibilidad de compartir información con contrapartes”, se puede leer en el informe que confirmó que esta recomendación se encuentra mayormente cumplida por el país.

Según las recomendaciones del organismo, la Regla de viaje consiste en obtener información precisa de quien origina y se beneficia de una operación con activos virtuales cuando ésta supere el umbral de los 1,000 dólares o euros. Dicha regla va dirigida a los proveedores de servicios de estos instrumentos, como pueden ser plataformas de intercambio o en su casi instituciones financieras, si la reglamentación de cada país lo permite.

Para Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el gran reto es generar un estándar global, que abarque a todos los participantes que operan con criptomonedas, para que se pueda resguardar y compartir dicha información incluso en operaciones internacionales.

“El objetivo es trabajar con todos los países para obtener un estándar que nos permita identificar a clientes y usuarios de criptomonedas”, detalló recientemente el funcionario.

Nieto Castillo precisó que otro reto es tener una mejor identificación del beneficiario final y en este sentido, México es parte de un esfuerzo, encabezado por Reino Unido, para generar mecanismos de homologación entre países y generar una base de datos para detectar a quienes han sido beneficiarios específicamente de actos de corrupción.

Avance mundial

Pero el problema de la aplicación de la Regla de viaje no es propio de México también de las casi 200 jurisdicciones que forman parte de la red global del GAFI. Fue en el 2019 cuando el GAFI modificó sus recomendaciones para ser más preciso en el tema de la supervisión antilavado en criptomonedas.

Actualmente cerca de 127 jurisdicciones han adoptado medidas de supervisión antilavado en criptomonedas, en 36 de ellas solicitan licencia o registro para los proveedores de activos virtuales; en 29 se supervisa el cumplimiento de las medidas y en 18 se han aplicado sanciones.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx