Con el objetivo de endurecer la normatividad de los mercados financieros, los ministros de Finanzas de la Unión Europea respaldaron un proyecto para regular los fondos de fondos especulativos (hedge funds), y los fondos de capital riesgo y de inversión.

Tras sostener ayer una reunión en Bruselas, los funcionarios de las 27 economías europeas informaron en un comunicado que se acordó iniciar el cabildeo con el Parlamento Europeo el 31 de mayo, con el que tendrán que homologar las nuevas disposiciones antes de ser adoptadas.

Dentro de las medidas propuestas se exigirá a todos los gestores de fondos de inversión alternativos registrarse y cumplir con los requisitos de presentación de informes. Asimismo, buscan frenar la toma de riesgos y el pago de bonificaciones.

Igualmente se consensuará que los fondos ubicados fuera de la UE, con un gestor europeo, estén sometidos a una ligera regulación a cambio de una mayor transparencia.

Asimismo, definirán si las autoridades nacionales junto con la UE deberían tener cierta discrecionalidad para permitir que los fondos operen en sus propias jurisdicciones bajo regímenes privados de colocación.

El lunes, una Comisión del Parlamento aprobó por su parte un texto en el que defiende un sistema donde los gestores de fondos especulativos podrían obtener un pasaporte que los autorice a invertir en cualquier país europeo.

Actualmente, éstos deben pedir en cada país un permiso a la autoridad reguladora.

El comisario europeo de Servicios Financieros, Michel Barner, apoyó esta medida y explicó que las nuevas regulaciones deberán asegurar la igualdad de condiciones para los participantes dentro del mercado; además, urgió a que se concluya el proyecto lo antes posible .

Sin embargo, los ministros se opusieron a esta medida que les permitiría a los fondos operar en cualquier país europeo a partir del momento en que hayan sido autorizados en sólo uno de ellos.

En este sentido ni Reino Unido, donde se concentra 80% de los fondos especulativos que opera en Europa, ni Estados Unidos ven con buenos ojos las nuevas normas. Ambos consideran que las reglas propuestas por los ministros de Finanzas no actuarían en favor de la equidad en el mercado y son discriminatorias para los fondos fuera de la UE.