La mayor fiscalización que se ha ejercido desde el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador, ha ayudado que los ingresos presupuestarios del gobierno no resientan la caída de la actividad económica que se presentó este año.

De acuerdo con analistas, esta mayor vigilancia de las obligaciones de los contribuyentes —sobre todo del rubro de grandes causantes—, se ha hecho presente desde el primer año de gobierno, y ha logrado que varios contribuyentes se acerquen al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para ponerse al corriente.

“En la parte de ingresos tributarios, le pondría una estrellita a la administración. Se han hecho cosas interesantes. Las acciones que se han implementado han permitido, hasta cierto punto, sortear la caída de la actividad económica. No han caído tanto como la economía”, aseveró James Salazar, analista de CiBanco.

Agregó que, además de una mayor fiscalización a los grandes contribuyentes, también se han tomado otras medidas importantes como eliminar la condonación de impuestos salvo ocasiones extraordinarias, combatir a las llamadas factureras así como intentar facilitar el pago de las obligaciones de los contribuyentes.

Karla Ortiz, integrante de la Asociación Nacional de Abogados de Empresas (ANADE), ha reiterado en otras ocasiones que el combate que realiza el SAT contra la evasión fiscal es aplaudible; sin embargo, se debe verificar que se cumplan con los derechos de los contribuyentes y que no se caiga en un abuso por parte de la autoridad.

De enero a octubre de este año, los ingresos tributarios representaron 64% de los 4.2 billones de pesos que obtuvo el gobierno; sin embargo, registraron una caída de 0.6% respecto al mismo periodo del año pasado.

Hacia adelante, los analistas esperan que el gobierno esté abierto a impulsar una reforma fiscal, que ayude a reforzar los ingresos tributarios, ya que México es el país que menos recauda, como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) dentro de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Menor dependencia al petróleo

Desde la Reforma Hacendaria del 2014, los ingresos del gobierno empezaron a depender menos de los recursos que obtiene por el petróleo, algo que ha continuado en la presente administración y que, ante la volatilidad que existe en la actualidad, se debe mantener.

“Es difícil depender de los ingresos petroleros, porque estos dependen de dos elementos, del precio internacional y la plataforma. La realidad es que las acciones que ha tomado el gobierno en este rubro no son idóneas. Está cargando a Petróleos Mexicanos actividades que no son tan productivas o rentables, ha tenido mala suerte en los campos de exploración y la carga de deuda que trae la petrolera no le permite mejorar”, agregó James Salazar.

En los primeros 10 meses de este año, los ingresos petroleros cayeron 42.9% en comparación con el mismo periodo del 2019, ello por la crisis de demanda que ha provocado la pandemia de Covid-19.

ana.martinez@eleconomista.mx