La Comisión Europea aprobó la Tasa a las Transacciones Financieras en 11 países europeos, entre ellos España, Italia, Alemania y Francia, con el objetivo de engrosar en miles de millones de euros las maltrechas arcas públicas de los países europeos.

Ahora se necesita que los 27 países de la Unión Europea (UE) aprueben por unanimidad la propuesta para gravar todas las operaciones de acciones, bonos y derivados, que luego deberá contar con el visto bueno del Parlamento Europeo para su entrada definitiva en vigor. Con esta tasa podremos recaudar miles de millones de euros que tanto necesitan muchos de nuestros países en dificultades , dijo el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

Se trata de hacer justicia. Debemos asegurarnos de que los costos de la crisis sean compartidos por todo el sector financiero y que no recaiga únicamente en los ciudadanos europeos , añadió.

El gravamen a estas operaciones contribuiría a reducir las especulaciones financieras y estabilizar los mercados, argumentan los defensores de la idea impulsada por Francia y Alemania. Además, el sector financiero terminará de alguna manera pagando por las convulsiones que provocó en la economía mundial.

Para que el plan, inspirado en una idea del Nobel de Economía James Tobin, saliera adelante en un grupo reducido se necesitaba al menos la aprobación de nueve países europeos, pero fueron 11 países los que se manifestaron oficialmente en favor de avanzar rápidamente en este tema: España, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Austria, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia, Grecia y Estonia, último en sumarse a la lista ayer por la tarde.

El punto de partida para la futura tasa es una propuesta de la Comisión de septiembre del 2011 que prevé gravar todas las transacciones entre instituciones financieras (bancos, bolsas, fondos de inversión, compañías de seguros, fondos especulativos, etcétera).

Con esta propuesta, Bruselas pretende gravar con 0.1% a los intercambios de acciones y títulos, y de 0.01% a los productos derivados.

El ejecutivo comunitario indicó que si esta tasa fuera utilizada en el conjunto de la UE se podría alcanzar una recaudación de hasta 57,000 millones de euros. Pero al ser aplicada en 10, la recaudación superará los 10.000 millones de euros , según estimó el presidente francés, Francois Hollande.

Hay países que han rechazado la idea, entre ellos Reino Unido, país que alberga la principal plaza financiera europea y donde se realizan las tres cuarta partes de las transacciones del continente.