La liquidación de títulos de deuda mexicana comenzó desde el 2016, con la llegada de Donald Trump al gobierno de Estados Unidos y se ha profundizado en lo que va del sexenio de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ante la desconfianza del sector empresarial sobre el rumbo político y por el efecto de la incertidumbre por la pandemia, dijeron estrategas de la administradora de Fondos Franklin Templeton.

Tan solo en lo que va del año han salido capitales extranjeros por 294,928 millones de pesos en el país, revela información del Banco de México.

Se trata de la mayor fuga de capitales de la que se tiene registro y claramente supera la liquidación histórica que se alcanzó en todo el 2020, por 257,238 millones de pesos, ante la incertidumbre que generó el cierre inédito de la economía mundial.

Luis Gonzali, codirector de inversiones en Franklin Templeton, dijo que no se puede soslayar la entrada de China al índice World Governement Bond Index (WGBI), donde se encuentra México desde el 2010.

Este ajuste de portafolios a favor de China motivó que los mercados desinvirtieran sus bonos del país menos atractivo que hoy por hoy, ante el riesgo político, es México.

Regresarán

Por su parte, el senior VP Codirector de inversiones de la firma, Ramsé Gutiérrez, matizó que conforme la tasa sea más atractiva que la ofrecida por mercados desarrollados, los inversionistas regresarán también de forma gradual.

En conferencia explicó que la administradora de fondos tiene tres escenarios para México.

El escenario medio, supone restricciones parciales por la evolución de la pandemia, decretos y nombramientos que arraigan el legado del gobierno y que permiten mantener el grado de inversión en todas las calificadoras. Este contexto que tiene 50% de probabilidad prevé un PIB de 3% y una inflación de 5 por ciento.

Consigna otro escenario, con 40% de probabilidad y supone que las nuevas olas o variantes no provocan nuevos cierres y mejoran las perspectivas de calificación de negativo a neutral. Aquí el PIB crecería 3.5% y la inflación se moderaría a 4.5 por ciento.

El escenario negativo, con 10% de probabilidad de cumplirse, incorpora variantes que hacen inservibles a las vacunas,que lleva a cierres más estrictos. AMLO apalanca su popularidad para imponer reformas, y hay recorte en la nota soberana para llevarla debajo del grado de inversión a fines del 2022. Bajo estos factores, anticipan que el PIB se ubicará en 3%, y la inflación en 6 por ciento.

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