El sector bancario se lava las manos con la modificación a las reglas de operaciones de compra de dólares en efectivo, de un problema que ellos ocasionaron por su mala aplicación de políticas y prevención de lavado de dinero, afirmó Germán Castro Hernández, presidente de la Asociación Nacional de Centros Cambiarios y Transmisores de Dinero.

Sostuvo que la regulación a la compra de dólares está incompleta, pues al ser sólo para el sector bancario, excluyen a los demás actores en el mercado de divisas, como son las casas y centros bancarios, sofomes, sofipos y otras sociedades que no son consideradas.

Sin embargo, el representante del sector reconoció que en entidades cambiarias no pertenecientes a la banca también hay un problema de regulación que fomenta el mercado negro.

Detalló que sólo 1,800 centros cambiarios están registrados ante el SAT, de aproximadamente 5,000 que operan en el país.

Nuestra petición es que se ataque a los canales informales que no cumplen con la normatividad. Las autoridades tienen esta obligación, que cumplan con su parte y no sólo satisfagan los caprichos de un sector poderoso , aseveró.

Respaldan los empresarios

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) avaló las nuevas reglas de operación para las transacciones de dólares en efectivo, en donde no prevén afectación de manera inmediata, aunque informó que implementará un sistema de monitoreo que evalúe las modificaciones.

Las autoridades hacendarias cuentan con el respaldo y la aprobación del sector empresarial en su conjunto , aunque el organismo privado recordó que existe la posibilidad de realizar modificaciones adicionales.

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) informó que 75% de todas las transacciones realizadas en la economía mexicana se hace en efectivo y bajo este escenario se lleva a cabo una gran cantidad de operaciones en dólares de dudosa procedencia.

En este sentido, Sergio Cervantes, presidente del organismo, pidió al gobierno federal ofrezca certidumbre jurídica a los agentes económicos para no inhibir la actividad productiva.

Una de las medidas que se deben llevar a cabo es invertir en tecnología que permite la detección oportuna y el seguimiento de la información que recaben los agentes financieros. Al mismo tiempo, debe dar seguimiento oportuno a las leyes con las que actualmente cuenta el sistema financiero mexicano para prevenir y detectar el lavado de dinero , destacó el industrial.

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