Después de que fracasara su intento para modificar el sistema de salud de Estados Unidos, el gobierno de Donald Trump ha virado su atención hacia la reforma fiscal.

Trump y el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, precisaron el viernes que el gobierno se concentrará ahora en lograr que el Congreso apruebe la iniciativa para una amplia reforma fiscal.

Trump emitió sus declaraciones después de que los republicanos en la Cámara de Representantes se vieron forzados a cancelar la votación de su proyecto de ley para revocar y sustituir la ley de salud asequible (Obamacare) debido a que no contaban con suficiente apoyo para su aprobación. Trump y los republicanos habían prometido, durante la campaña, que reformarían esta ley del expresidente Barack Obama, que según ellos, es demasiado costosa e invasiva.

Quiero decir que posiblemente comencemos a ir con mucha firmeza por grandes reducciones impositivas y una reforma fiscal es lo que sigue , declaró Trump tras la debacle en el Congreso.

Aunque la decisión de los republicanos de retirar su propuesta de salud podría ser una señal ominosa para los recortes de impuestos y el resto de la agenda legislativa de Trump, el presidente mostró mayor optimismo al afirmar: Ahora vamos por la reforma fiscal, lo que siempre me ha agradado .

Horas antes, Steve Mnuchin dejó entrever que la reforma fiscal podría ser más fácil de impulsar en el Congreso.

El sector salud es un asunto muy complicado , mencionó Mnuchin. Hasta cierto punto, la reforma fiscal es bastante más simple , agregó.

Por otro lado, en una entrevista matutina, Mnuchin indicó que en los últimos dos meses había supervisado los trabajos sobre la medida que el gobierno presentará pronto al legislativo.

Afirmó que el propósito es todavía lograr, para agosto, la aprobación legislativa de la iniciativa fiscal. Pero si el plazo se demora, el funcionario dijo esperar que la aprobación se logre en otoño.

Por su parte, Sean Spicer, secretario de prensa de la Casa Blanca, reconoció que el plazo de agosto es ambicioso para una iniciativa amplia y complicada, pero precisó que es un objetivo al que el gobierno intentará apegarse .

Un día después, ante un grupo de propietarios de pequeños negocios en Charleston ,Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, dijo que el presidente Donald Trump está listo para avanzar con su próxima prioridad: simplificar el código tributario y reducir los impuestos.

Vamos a arremangarnos y vamos a recortar los impuestos a todas las familias trabajadoras, pequeños negocios y granjas familiares , aseveró Pence.

El funcionario agregó que al trabajar junto al Congreso, el presidente Trump va a aprobar el mayor recorte de impuestos desde los días de Ronald Reagan, y vamos a lograr que la economía estadounidense vuelva a moverse .

Los republicanos llevan años abogando por reformar el sistema fiscal estadounidense, y el equipo de Trump ha expresado su interés en reducir el impuesto de sociedades de 35 a 15% para mantener a las grandes empresas en Estados Unidos.