La mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México advirtió que “la pausa en el ciclo de relajamiento no significa que ha terminado”, se lee en la minuta de la reunión monetaria de Marzo, cuando dejaron sin cambio la tasa de fondeo en 4%, con decisión unánime.

Esa misma mayoría comentó que “hacia adelante estarán atentos por si se presentan las condiciones necesarias para continuarlo (el relajamiento)”.

Sin embargo, al inicio del mismo párrafo de la citada relatoría, se lee que: “todos enfatizaron que la política monetaria debe procurar que las expectativas de inflación se mantengan ancladas, así como la tendencia decreciente de las inflaciones general y subyacente”.

Además “(todos) destacaron la importancia de que la inflación converja a su meta en el horizonte en que opera la política monetaria”.

De acuerdo con lo descrito en la minuta, durante la reunión del pasado 26 de marzo, “un miembro argumentó que desde la última decisión (del 12 de febrero) la ventana de oportunidad para un mayor relajamiento monetario se ha cerrado”.

El mismo miembro que consideró que está cerrada la ventana de oportunidad para un nuevo recorte, dijo que “se debe administrar con cautela el espacio existente ya que nos encontramos cerca del límite inferior en la tasa de referencia.

“Por ello solo se debe proseguir con el ciclo acomodaticio cuando las circunstancias lo permitan y se presenten de nuevo mejores oportunidades”.

Señaló que las circunstancias externas tan volátiles han reducido el margen de maniobra de la postura monetaria relativa. Y que “el espacio que ofrece la postura absoluta puede reducirse debido a mayores tasas de inflación y al incremento en la tasa neutral de corto plazo”.

Pemex y grado de inversión

La consideración de los banqueros centrales también incluyó los temas del apoyo financiero a Pemex y el riesgo de perder el grado de inversión.

“Uno advirtió sobre los apoyos adicionales del gobierno federal a Pemex por un monto equivalente a 1% del PIB a través de menor carga fiscal, mayor capitalización y amortizaciones de deuda. Consideró que si bien estos apoyos no afectarán al déficit presupuestario del sector público, sí impactarán emitir deuda en un entorno de mayores tasas de interés”.

Los miembros de la Junta identificaron la presión que está presentándose en los precios de energéticos como gas y gasolina, así como del traspaso del efecto cambiario a los precios más la aceleración de los precios de bienes agropecuarios, especialmente los pecuarios.

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