La economía brasileña se contrajo un 4.1% en 2020, su peor desempeño en los últimos 25 años, afectada por la pandemia, que paralizó las actividades por algunos meses y redujo el consumo en un 5.5%, informó el Gobierno. Pese a que la caída fue menor a la proyectada por el Gobierno y los economistas, se trata de la mayor retracción sufrida por Brasil en los últimos 25 años desde que, en 1996, el indicador comenzó a ser medido con los actuales criterios, y superó el retroceso del 3.5% de 2015, cuando el país enfrentó su mayor recesión en varias décadas.

Igualmente fue la mayor contracción del país, independiente de los criterios de medición, desde 1990, cuando la economía se retrajo un 4.35% por la confiscación de los ahorros decretada por el entonces presidente Fernando Collor, y la tercera mayor en el último siglo, superada también por la de 1981 (4.25%). De acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el PIB del país se hundió en 2020 frente a 2019 arrastrado principalmente por el desplome del 4.5% del sector servicios, que es responsable de cerca del 70% del PIB de Brasil.

Mientras que la caída del sector industrial fue del 3.5%, la mayor economía de Sudamérica se salvó de un resultado peor gracias a que la agropecuaria creció 2.0 %, impulsada por las exportaciones, el aumento de los precios de los alimentos en los mercados internacionales y cosechas récords de productos como soja y café.

Por el lado de la demanda, mientras que el consumo de las familias, principal motor de la economía de Brasil, retrocedió un 5.5%, su mayor caída histórica, el consumo del Gobierno se retrajo un 4.7% y la inversión un 0.8 por ciento.

El resultado final no sólo fue mejor que el esperado por todos los analistas sino que dejó clara la tendencia de recuperación después de que el PIB de Brasil acumulara un retroceso del 5.6% en el primer semestre de 2020 frente al mismo período de 2019 y del 5% en los nueve primeros del año pasado.

De acuerdo con el IBGE, el PIB per cápita de Brasil cayó un 4.8% en términos reales, hasta 6,395 dólares en 2020, su peor resultado igualmente en los últimos 25 años.

Pese al resultado negativo del año, la economía brasileña creció un 3.2 % en el cuarto trimestre de 2020 frente al tercero, lo que confirmó la tendencia de recuperación tras los meses más duros de la pandemia y descartó cualquier posibilidad de recesión.

El buen desempeño de la economía en el último trimestre fue impulsado por el incremento del consumo de las familias.