El fondo de rescate permanente de la eurozona transfirió a España deuda por valor de 39,468 millones de euros para financiar el rescate a los cuatro bancos españoles nacionalizados y la inyección al banco malo.

Estos casi 35,000 millones de euros tienen como objetivo sanear las cuentas de los bancos ya nacionalizados. Bankia necesita capital por 17,960 millones, Novagalicia por 5,425 millones, Catalunya Caixa por 9,084 millones y Banco de Valencia por 4,500 millones.

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, cifró en 1,500 millones las necesidades de los integrantes del grupo 2, que recibirán los fondos en el segundo tramo del rescate bancario, que el director del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), Klaus Regling, espera que se produzca a principios del próximo año.

Luis de Guindos afirmó también que esta semana se llevará a cabo la constitución de la Sociedad de Activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb) con accionistas privados.

BBVA DICE NO AL BANCO MALO

BBVA, el segundo mayor banco de España, no se unirá a sus competidores en la inversión de hasta 2,000 millones de euros en el banco malo, refirieron cuatro fuentes con conocimiento de la operación.

Santander y Caixabank serán los principales contribuidores, con entre 600 y 700 millones de euros cada uno, mientras que Sabadell y Popular invertirán entre 250 y 300 millones de euros, indicaron dos fuentes con conocimiento de las negociaciones.

CARACTERÍSTICAS DEL RESCATE

El contrato firmado por el gobierno con el fondo de rescate de la UE contempla la posibilidad de la recapitalización directa de las entidades españolas, aunque Alemania indicó varias veces que esta opción no llegará a tiempo para España.

El gobierno español incluyó en los Presupuestos Generales del Estado 2013 el impacto del rescate financiero que se traducirá en un aumento de la deuda hasta 90.5% del PIB, pero el efecto final en la deuda podría ser mayor, porque el Ejecutivo contempló sólo 30,000 millones.