Anticipa Standard & Poor’s que la inversión en México se mantendrá en una lenta dinámica “por decir lo menos” con riesgos considerables a la baja, que impactarían al PIB, si persiste la incertidumbre política con respecto a sectores clave como el de la energía.

“Hay mucha incertidumbre sobre la inversión fija en México que mantiene un deterioro desde fines del 2018. Incertidumbre que se alimenta de las políticas que aplicará el gobierno mexicano de Andrés Manuel López Obrador”, explicó la agencia en un reporte económico para América Latina.

En el análisis, titulado ¿Qué está debilitando a la inversión regional?, consignaron que en los sexenios precedentes, donde la oposición ha ganado la presidencia, Vicente Fox en el año 2000 y Enrique Peña Nieto en el 2012, la inversión fija comenzó a debilitarse desde el último trimestre del año en el que fueron electos, tal como sucedió ahora, con la entrada de AMLO.

Y destacaron que se contrajo al cumplirse el primer año de gobierno, el 2001 y el 2013 respectivamente.

Durante el primer año de Vicente Fox la Inversión Fija bruta cayó 7% y en el primero de EPN restó 1.5 puntos del PIB. Real.

“Al analizar el primer año de AMLO y tomando en cuenta lo que sucedió en el último trimestre del 2018, al menos a inicios del 2019 es probable que la inversión sea lenta por decir lo menos, con riesgos considerables a la baja si persiste la incertidumbre política con respecto a sectores clave como el de energía”.

En el análisis, dirigido por el economista senior para América Latina de S&P, Elijah Oliveros Rosen, el Banco de México podría bajar su tasa de interés en el segundo semestre del año ante la variación de la inflación más cercana a la meta de inflación de 3% con +/-1 punto porcentual.

Segunda llamada

En menos de una semana, la agencia ha realizado dos comentarios para México. La semana pasada, en conferencia telefónica, el analista soberano Joydeep Mukherji admitió que el anuncio informal que dieron las autoridades sobre un posible recorte al gasto resulta interesante, por lo ambicioso que suena el compromiso con mantener la deuda inalterable.

Sin embargo, destacó que suena contradictorio al tomar en cuenta que es el mismo gobierno quien está impulsando un papel más relevante de Pemex para la economía, otorgándole responsabilidades para las que se requiere una fuerte inversión.

Ahí sostuvo que estos objetivos resultan incongruentes con los mensajes de reorientación de recursos hacia programas sociales y con la tendencia a la baja que mantiene la economía. Factor que limita las expectativas de que el gobierno consiga recursos suficientes para cumplir con sus metas de orden social.

La calificación de México en S&P es “BBB+” con perspectiva negativa, que le pone en una de tres oportunidades de sufrir una degradación, acción conducida ante el riesgo identificado de un deterioro del crecimiento, de las finanzas públicas y el requerimiento de mayores inyecciones de recursos a Pemex.

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