El gobierno de Andrés Manuel López Obrador prevé que, para el 2022, el gasto de inversión física presente su mayor nivel como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) en lo que va de la administración; sin embargo, al cierre del sexenio volvería a caer, de acuerdo con las estimaciones al interior del Paquete Económico 2022.

Para el siguiente año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) propone un gasto de inversión de 982,287 millones de pesos, lo que representa un incremento de 14.3% respecto a lo aprobado para este año. De este monto, 863,175 millones de pesos se destinarán a la inversión física, lo que representa un crecimiento de 17.7% anual. Los recursos sobrantes se dirigirán a subsidios, así como a la inversión financiera.

El monto que se propone destinar el siguiente año representa 3.1% del PIB; sin embargo, para el 2023 caería a un nivel de 2.9%, mientras que para el cierre del sexenio quedaría en 2.6 por ciento.

“En el PPEF también hay un gran apoyo a proyectos regionales de alto impacto, que detonarán la producción, la productividad y el empleo. Permítanme mencionar que el gasto de inversión que se propone es una cifra histórica de casi 1 billón de pesos. De esta forma, el gasto en inversión física, como porcentaje del PIB, se va a situar en 3.1%”, dijo Rogelio Ramírez de la O, secretario de Hacienda, la semana pasada durante la entrega del Paquete Económico.

Cuando de habla de inversión física se refiere a los recursos que van para la adquisición de bienes muebles, inmuebles e intangibles, en donde se incluye la compra de edificios, mobiliario, equipamiento de naturaleza diversa sistemas informáticos, vehículos y equipo de transporte, entre otros, así como las asignaciones para obra pública y proyectos productivos y de fomento.

Preocupación y dudas

Si bien analistas ven positivo el incremento en el gasto de inversión física, sobre todo luego de la crisis económica del 2020 a causa de la pandemia del Covid-19, coincidieron en que preocupa que hacia los años futuros éste vuelva a caer como porcentaje del PIB.

“Vemos por primera vez un incremento de dos dígitos en el gasto de inversión física, de 17.7%, mayor a otros paquetes que se han presentado (...) es positivo el aumento de este año, pero en el mediano plazo preocupa que hacia el cierre de la administración caiga a 2.6%”, señaló Lucía Cárdenas, directora de Estudios Económicos de Citibanamex.

En este sentido, agregó que uno de los temas importantes que debe abordar la administración actual es ver qué estrategia o medidas se pueden implementar para fomentar el crecimiento sostenido, e impulsar la inversión física.

James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CIBanco, coincidió en que el incremento en el gasto de este rubro manda una buena señal; sin embargo, existe la duda de la eficiencia de ese gasto y que se pudiera traducir en un valor agregado para la economía.

“El problema es que una parte está enfocada en proyectos energéticos y la otra en proyectos que la administración considera prioritarios, y en los que hay duda de que pudieran tener un impacto económico positivo, un efecto multiplicador en la economía en el sentido de que esto se tradujera en una mayor perspectiva de inversión privada”, agregó.

A Pemex se va 44%

Los números de la secretaria de Hacienda revelaron que, del monto de inversión en infraestructura, 44% se irá a Petróleos Mexicanos (Pemex), es decir, 381,163 millones de pesos irán al gasto de inversión física de la petrolera.

Otro rubro con un mayor monto de recursos es el de telecomunicaciones y transportes, al cual se propone destinar 136,920 millones de pesos a obras de infraestructura carretera, ferroviaria, portuario, aeroportuaria y de telecomunicaciones.

En tanto, a la construcción del Tren Maya, uno de los proyectos insignia de la actual administración, se le propone un gasto de inversión física de 62,942 millones de pesos.

ana.martinez@eleconomista.mx