Washington, DC. Los planes de inversión en infraestructura, como el que se habilitará con el Corredor Interoceánico, serán punto de atracción para capitales productivos, incluso extranjeros y uno de los motores para el crecimiento, dijo el secretario de Hacienda Carlos Urzúa. El funcionario explicó que este proyecto en particular se realizará a partir de una licitación para su construcción que “seguramente será atractiva para países nórdicos y bajos, cuya experiencia en este tipo de desarrollos es más que probada”.

En conferencia de prensa durante el último día de trabajos en las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, aseguró que no hay ningún tipo de restricción al capital de ningún país, específicamente de China. Pero comentó que por la Ley de Obras Públicas, hay ciertos proyectos donde se tiene que dar preferencia a los socios comerciales para participar,  éste es el caso del Corredor Interoceánico, que unirá al Pacífico con el Atlántico, vía Salina Cruz, Oaxaca, Coatzacoalcos y Veracruz.

El titular de las finanzas reiteró que en el gobierno tienen la convicción de que se logrará un crecimiento de 2% en el 2019 y de 4% al cierre de la administración.

Sostuvo que estas proyecciones tienen origen en las señales positivas que está emitiendo la Inversión Fija Bruta de México observada en enero, con un repunte no se había visto en 15 años y que puede hacer tendencia, si se consigue acelerar la participación de más inversionistas en proyectos como los planteados.

Inversionistas, atentos

Descartó que los inversionistas se hayan desalentado de participar en México tras el episodio de cancelación de la construcción del aeropuerto de Texcoco, pero aseguró que ya quedó resuelto el asunto. Que se probó que terminarlo iba a ser extremadamente costoso, y que la forma en que el gobierno ha respondido a los inversionistas nacionales, que en su mayoría habían participado en el fondeo de la construcción, emitió una señal clara del compromiso de esta administración.

Ciertamente muchos de ellos estaban enojados y preocupados por las implicaciones. Yo no diría que perdieron la confianza.

Martín Castellano, jefe de la Unidad de Investigación Latinoamericana del Departamento Económico del Instituto de Finanzas Internacionales explicó a El Economista que los inversionistas extranjeros se encuentran desconcertados sobre la directriz económica que seguirá México, pero eso no significa que han perdido la confianza.

“Simplemente están observando para tratar de adaptarse a la nueva política económica, y quieren conocerla y ver cómo se consolida”, consignó el estratega de la mayor asociación de instituciones financieras de operación mundial.

Pronósticos, en revisión

En conferencia, los funcionarios del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI reconocieron que podrían corregir sus expectativas de crecimiento para México en la segunda parte del año, una vez que se tengan más elementos sobre el manejo de la economía, y que se resuelva el asunto de Pemex.

Krishna Srinivasan, economista regional del Hemisferio Occidental, detalló que, por ahora, la revisión a la baja en la expectativa, de 2.1 a 1.6% para el 2019, incorpora el impacto de la desaceleración observada al cierre del 2018, la incertidumbre generada entre inversionistas ante la llegada de la nueva administración y el comportamiento de la demanda de Estados Unidos.

Por su parte, el director del Departamento del Hemisferio Occidental en el FMI, Alejandro Werner, dijo que una vez que la misión de expertos visite al país y sostenga diálogos con el gobierno y autoridades en el segundo semestre, conforme lo marca la visita anual a la que tienen derecho los miembros, conforme al artículo IV del Convenio Constitutivo, estarán en condiciones de hacer una revisión.