En el sexenio de Enrique Peña Nieto, que está próximo a concluir, los ingresos provenientes del pago de impuestos de los contribuyentes tuvieron un buen crecimiento, aunque expertos señalan que aún queda margen para seguir incrementándolos.

De acuerdo con el Sexto Informe de Gobierno, en el 2012, año en que Peña Nieto ganó la presidencia de México, los ingresos tributarios representaban 8.3% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que al término del 2017, éstos representaron 13.1%, es decir, aumentaron en 4.8 puntos porcentuales.

Lo anterior, refiere el documento, es un beneficio que se generó con la reforma fiscal que entró en vigor en el 2014, la cual “introdujo mayor equidad en el pago de impuestos”.

El informe destaca que, al inicio de la administración, la recaudación tributaria representaba sólo 8.3% del PIB, lo cual ubicaba a México dentro de los últimos lugares de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Con el fin de elevar la sostenibilidad de los ingresos públicos, se llevó a cabo una reforma hacendaria (...) su objetivo central es elevar la recaudación buscando que los que reciben mayores ingresos contribuyan más, al tiempo de promover la formalidad y la simplificación de las obligaciones fiscales”, destacó el informe.

Si bien hubo un importante avance en la recaudación tributaria, Enrique Velderrain, socio de Velderrain, Sáenz y Asociados, refirió que aún queda un gran potencial de crecimiento para obtener mayores recursos por este medio. Aun con el crecimiento de los ingresos, México se sigue ubicando como uno de los países de la OCDE que menos recauda como proporción de su PIB.

“Todavía hay espacio para que la recaudación tributaria aumente; sin embargo, hay que destacar que el avance de ésta, como porcentaje del PIB, fue muy importante durante este sexenio”, enfatizó.

En su momento, José Luis Clavellina Miller, investigador del Instituto Belisario Domínguez, explicó que el incremento de los ingresos tributarios no se debió solamente a la reforma fiscal, sino que la eficiencia recaudatoria del Servicio de Administración Tributaria fue un aliado de ésta.

Reforma fiscal, restrictiva

De acuerdo con el sexto y último informe de gobierno de Peña Nieto, la reforma fiscal que apuntaló permitió impulsar la estructura de los ingresos totales a través de un mayor número de contribuyentes, así como por la eficiencia recaudatoria.

En este sentido, entre noviembre del 2012 y junio de este año, el número de contribuyentes inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes pasó de 38 a 68 millones, lo que significa un incremento de 78 por ciento.

No obstante, Herbert Bettinger, experto fiscal, refirió que el aumento en la recaudación se debió a que la reforma fiscal fue de carácter restrictivo e impidió el crecimiento armónico de la economía y el empobrecimiento de las familias.

Lo anterior, precisó, se explica por ciertas modificaciones, como el aumento de la tasa del Impuesto sobre la Renta y la eliminación de algunas deducciones a empresas, lo cual inhibió la inversión y, con ello, el crecimiento.

“Se necesita regresar a un enfoque equitativo y proporcional. El incremento que se logró sacrificó el beneficio familiar y empresarial (...) Peña Nieto nos deja una política fiscal que se debe cambiar”, acotó.

Ingresos petroleros

El Sexto Informe de Gobierno destaca que, en el sexenio, hubo una disminución de la dependencia de los ingresos petroleros. En el 2012, representaban 8.8% del PIB, al cierre del 2017 fueron de 3.8 por ciento.

“Desde el 2013, la materialización de la reforma hacendaria fortaleció de manera permanente los ingresos tributarios, con lo que se logró reducir la dependencia de los ingresos petroleros”, refirió el documento.

No obstante, Herbert Bettinger acotó que la disminución de la dependencia de los ingresos petroleros no fue tal cual un resultado de la reforma hacendaria, sino que se dio por la situación fiscal de Petróleos Mexicanos, así como de la caída del precio del petróleo.

Por su parte, Enrique Velderrain dijo que es positivo que el país ya no dependa de los ingresos petroleros, ya que el precio de éste ha tenido sus bajas en estos años.