La inflación se mantuvo estable en julio en la zona euro, en el 1.3%, indicó este lunes Eurostat, una cifra muy por debajo del objetivo cercano al 2% que busca el Banco Central Europeo (BCE).

Esta primera estimación de la oficina europea de estadísticas corresponde a las previsiones de los analistas consultados por el proveedor de servicios financieros Factset, que avanzaban también una inflación del 1.3 por ciento.

La inflación subyacente que no tiene en cuenta los volátiles precios de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco progresó ligeramente en julio del 1.1% al 1.2% en el plazo de un mes, indicó Eurostat.

Los precios de la energía se aceleraron tres décimas en pleno período estival en Europa al 2.2% en julio, lejos de los niveles del 4.5% y del 7.6% alcanzados en mayo y abril, respectivamente.

El BCE considera que una inflación ligeramente inferior a 2.0% anual es un signo de buena salud económica, ya que corresponde a la definición de estabilidad de precios.

Desde el 2015, el BCE ha reducido su principales tipos de interés a su menor nivel y ha inundado el mercado con liquidez, comprando cada mes decenas de miles de millones de euros de deuda.

Esta política ha permitido sostener el crecimiento económico y alejar el espectro de la deflación en la zona euro, que amenazaba en 2014.

erp