La inflación general y la inflación subyacente han llegado a niveles que la Junta de Gobierno considera elevados y ponen en riesgo el proceso de formación de precios, advirtió el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León.

Este proceso de formación de precios es el entorno que enfrentan los agentes económicos y empresas que determinan precios y servicios, precisó.

Entrevistado por El Economista tras divulgar el quinto anuncio monetario del año, explicó que “la Junta de Gobierno consideró conveniente reforzar la política monetaria con un incremento adicional en la tasa, ante el riesgo que representa este entorno para la inflación”.

Es importante que no se genere contaminación de precios, abundó. Por el número de choques, la magnitud de éstos y el periodo relativamente largo que se han estado presentando, tras la pandemia y los súbitos cierres de negocios, “consideramos que pueden ser un riesgo para la formación de precios de bienes y servicios”.

El banquero central accedió a precisar cuáles han sido los choques que han afectado la inflación y que ellos, al interior de la Junta de Gobierno, catalogan de corte “transitorio”.

Son los asociados a los efectos de la pandemia, como fue el año pasado el cierre súbito de negocios que llevó (a las empresas) a “achicar su estructura para poder sobrellevar la emergencia”.

En este año, hizo referencia a “la recuperación relativamente acelerada” por la vacunación que originó cierto ánimo del sector servicios.

Por último se refirió al estímulo de algunos procesos productivos como resultado del aumento al gasto que presentaron algunas economías avanzadas con quienes México está muy integrado.

Estados Unidos, presión de corto plazo

El gobernador Díaz de León previno que además de los riesgos internos de contaminación en la determinación de precios, la inflación enfrenta al menos dos desafíos externos.

La interrupción en el flujo de insumos proveniente de otro país que puede afectar los precios de manufacturas y la mayor demanda de materias primas por parte de una economía importante como Estados Unidos.

En específico admitió que el plan de infraestructura de Estados Unidos, recién aprobado, y el aumento del gasto social en aquel país son riesgos de corto plazo para la inflación.

En el corto plazo se ha visto que las dinámicas de gasto fiscal e incremento en el poder de compra de los hogares de Estados Unidos ha propiciado un aumento en la demanda que la oferta no ha alcanzado a responder y sí genera algunos incrementos de precios”, dijo el banquero central.

No obstante, matizó que se espera que la oferta se ajuste también y en la medida que se ajusten los procesos productivos, se va a contener la dinámica de precios.

“Por un lado se tiene la buena noticia de que el gasto de Estados Unidos se incrementó, generando un cambio positivo al alza en los pronósticos para México, pero (se) tiene el reto que en corto plazo puede generar presiones de precios que cederán conforme la oferta se acomode y reaccione a las condiciones”

El banquero central aclaró que el Banco de México no puede revertir con la política monetaria muchas de las presiones de costos y aumentos de precios internacionales.

Pero sí se pueden ajustar las condiciones para que los agentes económicos se mantengan enfocados en el objetivo de inflación, de alrededor de 3 por ciento.

“Teníamos el nivel de la tasa de interés en un rango bajo y al ajustarla contribuimos a que el resto de los canales de operación de la política monetaria, como son las expectativas y el tipo de cambio, contribuyan a que agentes económicos no revisen al alza los precios”.

Salida de capitales, se toma en cuenta

Díaz de León accedió a comentar sobre las salidas de capital que ha registrado el mercado de bonos gubernamentales, y el papel que tiene el alza de tasas en el mercado, esto luego de que en el año se han liquidado posiciones de títulos mexicanos por 207,417 millones de pesos.

La dinámica de los portafolios globales e inversionistas internacionales, así como el atractivo relativo de los instrumentos sí es una consideración que tomamos en cuenta pero no ha sido privativa de esta decisión”, explicó.

Se trata de un aspecto que “nos acompaña de tiempo atrás y (en la Junta de Gobierno) se hace una reflexión en la que se busca que contribuya también a un ajuste adecuado y ordenado”.

ymorales@eleconomista.com.mx