El costo de vida en la zona euro subió más de lo esperado en diciembre, aunque sigue siendo lo suficientemente benigno como para permitir posibles recortes de alzas de tasas en el 2013 y apoyar el crecimiento de la región.

La inflación anualizada en los 17 países que comparten el euro fue del 2.2% en diciembre, la misma tasa que en noviembre, dijo el viernes Eurostat, la oficina de estadísticas de la Unión Europea.

De esa forma, se ubicó por encima del 2.1% proyectado por los economistas en un sondeo de Reuters.

Los aumentos de precios fueron más marcados en los alimentos y servicios, que juntos representan un 60 por ciento del índice de Eurostat, a pesar de una desaceleración en la tasa de aumento del costo de la energía.

La inflación en los alimentos y servicios sugiere que los consumidores gastaron un poco más en la temporada de fiestas de fin de año tras meses de austeridad por la peor crisis económica y bancaria en la región en una generación.

En Alemania, la mayor economía de Europa, datos separados mostraron que los precios al consumidor en seis estados subieron mucho más de lo esperado. El sector privado alemán se expandió en diciembre por primera vez en ocho meses.

"Los precios de viajes, hoteles y restaurantes repuntaron y, este año, el aumento fue un poco más pronunciado que en los últimos años", dijo Ulrike Rondorf, economista de Commerzbank.

Las empresas europeas y las autoridades están igual de ansiosos por cualquier señal de una recuperación de la economía de la zona euro, que se espera que se contraiga en el 2013, pese a que el resto del mundo crecerá.

Un sondeo empresarial clave mostró el viernes que la zona euro habría dejado atrás lo peor de la crisis, aunque el retorno al crecimiento económico todavía parece lejano.

En el corto plazo, varios economistas esperan que el Banco Central Europeo baje su principal tasa de interés a menos de un 0,75 por ciento a inicios del 2013 para intentar reanimar la economía, aunque su impacto sería limitado debido a que los costos de endeudamiento ya son bajos.

Los economistas creen que el banco tiene espacio para hacerlo porque la caída de los precios globales de la energía y la reticencia de los europeos a gastar han mantenido a la inflación debajo o cerca de la meta de un 2 por ciento.

Las lecturas de noviembre y diciembre del 2012 son las menores desde diciembre del 2010.

ALIMENTOS Y ENERGIA

Los precios de los alimentos escalaron el 3,1 por ciento mensual, un leve avance desde noviembre, al tiempo que el costo de los servicios, que explican un 40 por ciento del indicador de Eurostat, también se incrementó.

Los precios energéticos subieron 5,2 por ciento comparado con un avance de 5,7 por ciento en noviembre, marcando una desaceleración gradual desde diciembre del 2011.

El retroceso de los valores energéticos globales y la reticencia de los europeos a gastar mientras la zona euro enfrenta una recesión han presionado a la baja a los precios del bloque en el último año.

JSO