La inflación general de India disminuyó a su nivel más bajo en cinco meses en junio, gracias en parte a una moderación en los precios de los combustibles, lo que aumentó la presión de los líderes empresariales para un recorte de las tasas de interés y los subsidios petroleros para ayudar a revivir la deslucida economía.

El índice de precios mayoristas, la principal estimación inflacionaria de India, subió un 7.25% anual en junio, menos de lo esperado y su menor aumento desde enero luego de una caída en los precios de algunos productos del petróleo. Los precios al productor subieron un 7.55% en mayo.

Las empresas quieren tasas de interés más bajas para sacar a la tercera mayor economía de Asia de un crecimiento del 5.3% del PIB en el primer trimestre del 2012, la tasa más baja en nueve años.

Sin embargo, un titubeante monzón, clave para los volátiles precios de los alimentos, contuvo las expectativas de un recorte de tasas y el Gobierno advirtió que la inflación podría acelerarse si no hay más lluvias.

La rupia y los mercados bursátiles se mantuvieron planos tras una sacudida inicial, mientras los operadores calculaban que en un 4.9%, la inflación subyacente era demasiado alta para aumentar de forma significativa las posibilidades de un recorte de tasa en el Banco de la Reserva de India (RBI por su sigla en inglés) en su reunión de política el 31 de julio.

"No espero que este número lleve al RBI a recortar las tasas inmediatamente", dijo Shubhada Rao, jefe economista de Yes Bank en Mumbai. "La expectativa inflacionaria todavía permanece elevada, y el panorama es cauteloso debido al desempeño del monzón y su impacto en los precios de los alimentos, además de las inminentes y esperadas alzas en los precios del combustible", agregó.

La arraigada inflación es el problema económico más persistente de India e implica que las tasas de interés del país son más altas que en la mayoría de otras grandes economías.

RDS