La inflación es un determinante importante de la pobreza en el país, de acuerdo con una investigación desarrollada por el Banco de México.

Tras comparar los efectos de la inflación en la pobreza laboral urbana entre 1994 y el 2019 encontraron que las familias de escasos recursos se volvieron más vulnerables cuando los procesos de escalada de precios fueron más persistentes.

Tomaron la referencia de las crisis de 1995 y 2009, para evidenciar que cuando la inflación alcanzó su punto más alto, hace 27 años, el efecto de empobrecimiento fue mayor.

En 1995, la inflación anual alcanzó una variación de 48.7% en el cuarto trimestre del año y la pobreza registró un aumento de 98% en los primeros siete trimestres después de diciembre de ese año.

En tanto, “en la crisis del 2009”, el aumento de la inflación fue mucho menor (4.40% anual) y la tasa de pobreza alcanzó un incremento anual máximo de 13 por ciento.

Al interior de un análisis titulado “Efectos de la Inflación sobre la Pobreza Laboral en México”, encontraron que los ingresos de los hogares de menos ingresos apenas alcanzan para cubrir las necesidades mínimas de las familias.

Entonces “pequeñas disminuciones en los ingresos pueden causar serios problemas en la economía del hogar y se vuelven más vulnerables a los procesos de inflación”.

Banxico destacó que este segmento de la población tiene menores fuentes de ingreso y carecen de acceso al sistema financiero.

Y es que en este segmento de la población, el empleo informal limita también su acceso al crédito y quedan especialmente vulnerables a los aumentos de precios.

Al cumplir su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo, Banxico “contribuye a evitar los costos sociales y económicos asociados con procesos inflacionarios y en última instancia, en mejorar el bienestar de la población”.

Inflación, crecimiento y pobreza

Banxico menciona que la estabilidad macroeconómica no puede darse por sentada en México ni en ningún otro país. La historia económica de México muestra que el aumento de un punto porcentual de inflación se asocia con un crecimiento de la tasa de pobreza de aproximadamente 0.9 por ciento.

Otro resultado importante es la elasticidad de pobreza a cambios en el PIB estatal. Un aumento de un punto porcentual en el PIB estatal reduce la pobreza en 0.57%, lo que resalta la importancia del crecimiento económico en la reducción de la pobreza.

“Un entorno de inflación baja y estable se logra a través de un periodo sostenido de disciplina fiscal y una política monetaria prudente que busque consolidar un entorno de estabilidad de precios”, confirieron.

Resaltaron que hay países en la región que después de haber alcanzado cierta estabilidad macroeconómica a principios de la década pasada, volvieron a tener alta inflación.

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