Será en las próximas semanas cuando la calificadora HR Ratings tendrá un panorama más completo sobre la acción que aplicará en la nota soberana de México, que actualmente se encuentra cuatro escalones arriba del grado de inversión en “A-” con perspectiva Negativa, anticipó el director de Análisis en la agencia, Félix Boni.

“Enfrentamos una decisión complicada, porque el problema es que el tipo de cambio ha favorecido para que la deuda pública no aumente. Y aun con un PIB en estancamiento o negativo, la deuda no se vio afectada. Eso es lo que hace la decisión tan complicada”, refirió.

Una perspectiva Negativa sobre la nota soberana indica a los inversionistas que hay una de tres posibilidades de un recorte de calificación. Pero esta agencia ha tardado en tomar una decisión porque “por cada indicador negativo, hemos visto elementos positivos”, señaló.

Entrevistado por El Economista, dijo que están esperando el fin de mes para contar con los datos del cierre del año fiscal 2019, de manera que puedan tener ya el comportamiento de la deuda pública, lo que finalmente les ayudará a definir la acción que dirigirán para México.

Descarta que el manejo de las finanzas públicas y las sobreestimaciones de ingresos públicos registren tal impacto que puedan poner en riesgo el grado de inversión de México.

Tendría que perder cuatro escalones, para quedar marcado como un emisor de bonos basura, aseveró.

Pemex, ligado a soberano

Destacó que la calificación de Pemex se mantiene ligada a la de México, lo que significa que el alto compromiso real que muestra el gobierno mexicano con la paraestatal y la forma en que ha garantizado la deuda les hace tener la nota de la petrolera en el mismo nivel del soberano.

Explicó que en el caso hipotético de que la nota de la petrolera fuera independiente del soberano, HR Ratings ya le habría bajado un escalón por la situación financiera complicada que presenta.

La evidencia muestra un respaldo sólido del gobierno a la petrolera, lo que fortalece la calificación combinada. Es decir, si decidieran recortar la nota del soberano, tomarían una decisión en paralelo para la de Pemex.

Inseguridad también afectó inversiones

El directivo de Análisis en la calificadora anticipa que el PIB de este año conseguirá una recuperación de 1.1%, desempeño que ve como “ decepcionante”, pues “al tomar en cuenta que el 2019 se tuvo un estancamiento en el mejor de los casos, o una ligera contracción económica, uno esperaría una recuperación mucho mayor a 1.1 por ciento”.

Considera que el decepcionante desempeño de la economía en el 2019 y 2020 sí está vinculado con el contexto internacional, pero destaca que son factores internos, principalmente, los que motivaron la contracción de las inversiones.

Ciertamente, la incertidumbre por el futuro del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá tuvo un efecto negativo en las decisiones de inversión hacia México. Pero la inseguridad creciente también desalentó a los inversionistas, sostuvo.

Considera además que el gobierno ha sido “excesivamente cauteloso” en el manejo de su gasto público, al menos hasta noviembre, lo que no favoreció a un repunte de la actividad económica.

Generar confianza, el reto

En consecuencia, considera que no será suficiente impulso para la inversión la ratificación del tratado de comercio con América del Norte, pues se tienen que aplicar políticas internas que estimulen la confianza de los hombres de negocio. Particularmente en los temas de seguridad y Estado de derecho.

“La buena noticia es que no es una situación irreversible. Si el gobierno pudiera mejorar las condiciones para invertir, aumentar confianza al sector privado, si incrementa el gasto y consigue aplicar medidas para reducir la inseguridad e incertidumbre del sector privado, sí podríamos tener tasas de crecimiento mayores a fin de año”.

Al analista de HR Ratings no le sorprenden las sobreestimaciones del crecimiento económico que ha otorgado el gobierno desde el año pasado, pues considera que en todo el mundo, los gobiernos suelen ser demasiado optimistas.

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