La Administración central gastó el año pasado 151,095 millones de euros, 15.9% menos que el año anterior, según los datos que remitió a través de un comunicado el Ministerio de Hacienda.

Parte de este descenso se explica por la aplicación del nuevo sistema de financiación autonómica que supuso reducir de 44,294 millones a 16,012 millones las transferencias corrientes a las comunidades autónomas. También se publicaron -aunque no se publicitaron- las cifras de cierre del año de las comunidades autónomas, en las que se evidencia que el esfuerzo de reducción del gasto fue mucho menor, ya que solo rebajaron las partidas presupuestarias 4.5 por ciento.

Los datos, sin embargo, también revelan un fuerte incremento del capítulo 3, destinado a abonar los intereses de la deuda. El gasto financiero de la Administración central alcanzó los 22,204 millones en el 2011, 13.1% más que el año anterior. En el caso de las comunidades autónomas, esa partida supuso 4,555 millones, una cifra relativamente pequeña. Sin embargo, supera en 51% el dato de cierre del año anterior, lo que refleja el incremento del endeudamiento público.

La otra gran partida de gasto, la que se destina a pagar los salarios, alcanzó los 27,420 millones en el caso de la Administración central, un aumento de1.7%. Ello se explica por el incremento del gasto que supuso la compensación en el pago de las pensiones por la desviación del IPC. De hecho, los recursos destinados a pagar sueldos se redujeron 2.3%. Un descenso similar experimentó el gasto en personal de las comunidades autónomas, que destinaron a este capítulo unos 57,377 millones. La cifra es muy superior a la Administración, ya que las regiones tienen en nómina a 1,3 millones de empleados frente a los 592,500 del Gobierno central.

Respecto a la inversión, el Ejecutivo gastó el año anterior 6,895 millones, 21.5% menos que en 2010. Las regiones, por su parte, aplicaron un recorte prácticamente idéntico y destinaron 7,660 millones a inversión pública. A pesar de los recortes aplicados, el conjunto del sector público cerró el 2010 con un déficit de 8.51% frente a 6% exigido por Bruselas.

La evolución de los ingresos -que fue peor de lo previsto- explica ese importante desvío. En el caso de las comunidades, la recaudación cayó 6.12%. Los ingresos no financieros del Estado -que parte se destinan a las regiones- crecieron 1.1%, un avance que solo se explica por la subidas impositivas aprobadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Así se comportaron las principales figuras impositivas.

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