Los flujos de remesas hacia países emergentes y fronterizos se contraerán en 109,000 millones de dólares este año, afectando a México y Colombia, países que en marzo se vieron aún beneficiados de entradas históricas de dólares enviados por los migrantes estima la Organización para las Naciones Unidas (ONU).

En el 2019, los trabajadores desplazados fuera de su país de origen enviaron 551,000 millones de dólares en forma de remesas, según cifras del Banco Mundial.

Por primera vez en una década, cerca de 800 millones de personas no contarán con estos recursos, amplificando el choque de la crisis por el Covid-19, sostuvieron economistas del Instituto.

En un análisis desarrollado por el equipo económico del IIF, explicaron de forma preliminar que la resistencia observada en marzo por los llamados migradólares dirigidos a México y Colombia, podría estar explicada por la intención de los trabajadores inmigrantes de ayudar a sus familias para enfrentar el choque del Covid-19.

Alentados por tipo de cambio

“Probablemente usaron los ahorros acumulados y también aprovechando la debilidad del peso colombiano y el mexicano que se habían depreciado fuertemente (en 19 y 16%, respectivamente)”.

En un análisis, titulado “El reto de las remesas hacia emergentes”, evidenció que mientras México reportó un aumento histórico de 35.8% anual en la entrada de remesas en marzo, y Colombia de 30.6% anual, el flujo hacia los demás países de la región se contrajo.

Datos del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos muestran que en marzo la entrada de remesas a República Dominicana cayó 21.9% anual;  en Honduras 15.5% y en El Salvador 10.7 por ciento.

“Cabe señalar que en marzo los tipos de cambio de las monedas de Guatemala, Honduras, y la República Dominicana permanecieron relativamente sin cambio frente a los niveles registrados en febrero”. En cambio, las monedas de México y Colombia se depreciaron 12.6 y 30.6%, respectivamente .

[email protected]