El Fondo Monetario Internacional (FMI) aconsejó en su revisión del contexto económico para México del 2020 postergar los planes de construcción de la refinería de Dos Bocas que llevan a cabo Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Energía, dado que con el gasto programado de 8,000 millones de dólares para esta obra se descuidan obras esenciales no sólo en el terreno de la transformación industrial, sino en el negocio completo de la petrolera estatal.

“La estrategia comercial de Pemex está desplazando recursos para gastos esenciales. Dadas sus pérdidas cada vez mayores, es aconsejable enfocar la producción solo en campos rentables, vender activos no esenciales, frenar los planes para aumentar la producción de refinación con pérdidas y posponer nuevos planes de refinería hasta que sea rentable hacerlo”, expuso el organismo internacional.

Como alternativa, el FMI recomendó la asociación con empresas privadas, lo que proporcionaría el capital y los conocimientos técnicos necesarios para una obra de esta magnitud, cuya capacidad instalada al 2023 está programada para llegar a un proceso de 340,000 barriles por día de crudo, la quinta parte de la capacidad instalada actual de Pemex.

Además, consideró que con modificaciones a la estrategia comercial y reformas de gobierno, adquisiciones y supervisión de los trabajos, se podría considerar el apoyo fiscal que alivie las altas necesidades de financiamiento de Pemex.

En tanto, al segundo semestre del año la Secretaría de Energía reportó una inversión acumulada de menos de 10% del presupuesto que se destinará a la refinería de Dos Bocas, al haber invertido 720 millones de dólares hasta el último reporte presupuestal de esta planta.

A un año de haber arrancado la construcción, el organismo gubernamental reportó un gasto de 16,527 millones de pesos en esta obra que por considerarse prioritaria no ha frenado su construcción durante la emergencia por Covid-19. De esta inversión, la mayoría ha sido destinada a la limpieza, dragado y relleno del terreno, junto con el desarrollo de ingenierías para los distintos paquetes de plantas y los anticipos a las empresas constructoras.

La construcción de la refinería fue dividida en seis paquetes que se adjudicaron directamente a las empresas ICA Fluor Daniel y Fluor Entreprises, en el caso del primero; Samsung Ingeniería, para los paquetes dos y tres, y Kellog Brown con los paquetes cuatro y seis, mientras que el quinto consiste en las infraestructura de almacenamiento que contratan directamente Petróleos Mexicanos (Pemex) y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

Según los planes gubernamentales, la refinería de Dos Bocas, Tabasco, será diseñada para procesar crudo Maya de 22 grados API, que será petróleo pesado obtenido de los campos mexicanos, ya que en promedio las refinerías que componen hoy el sistema nacional están diseñadas para crudos más ligeros, de 32 grados API.

El gobierno cuenta con 566 hectáreas de propiedad federal donde se realiza el acondicionamiento del sitio. La refinería tendrá 17 plantas de proceso, además de plantas de energía eléctrica y servicio auxiliares, 93 esferas de almacenamiento, enlace con terminal marítima de Dos Bocas, enlace carretero, vía de ferrocarril, obras hidráulicas y de saneamiento.

La Secretaría de Energía y Petróleos Mexicanos tienen a su cargo las siguientes atribuciones: coordinar y promover, el Proyecto de la Construcción de la Refinería de Dos Bocas, así como también, establecer los lineamientos técnicos que deberán observarse en los procesos de contratación y garantizar que se cumpla con las leyes y la normatividad aplicada en el desarrollo del proyecto cumpliendo las metas establecidas de tiempo, costo y calidad. La construcción contará con el soporte de instituciones y grupos colegiados como la Comisión Federal de Electricidad, el Instituto Mexicano del Ingeniería, la UNAM, Conagua, que ya han participado en la evaluación del proyecto.

La obra ha tenido diversos momentos complejos, que van desde la adjudicación desierta de un gerente de obra entre empresas seleccionadas por invitación directa, además de estudios que mostraron que los costos se elevarían, multas por incumplimiento de obligaciones ambientales, el abandono de los trabajos por parte de un contratista que no logró acuerdos económicos con las autoridades, inundaciones en el puerto y una reciente convocatoria del IMP para que una consultora externa evalúe el alcance de las obras que se realizan en Dos Bocas, Tabasco.

En febrero del año pasado, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó un análisis en el que en 98% de los escenarios previstos por un modelo econométrico, el proyecto de inversión en la refinería Dos Bocas tal como está planteado genera más costos que beneficios.

Momentos complejos en la construcción de Dos Bocas

• En enero del 2019, el IMP concluyó que la ejecución de la refinería era técnica y financieramente viable, aunque se elevaría a un costo final de 14,740 millones de dólares.

• En el mismo reporte, el brazo técnico de Pemex planteó dos escenarios alternativos: uno, llevar a cabo este proyecto con 100% de fondos públicos pero en Tula, Hidalgo, o construir la refinería con 30% de fondos públicos y 70% de fondos privados.

• En enero, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), impuso medidas compensatorias en materia forestal y de impacto ambiental a “la empresa responsable” de la refinería, Petróleos Mexicanos, la cual fue sancionada por montos superiores a los 13 millones de pesos, por el desmonte ilegal de vegetación en Dos Bocas.

• El reporte de la ASEA confirmó que, como lo expusieron en su momento el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y Greenpeace, la empresa responsable no contaba con las autorizaciones en materia de impacto ambiental, ni de cambio de uso de suelo en terrenos forestales para haber removido la vegetación.

• En febrero del año pasado, Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó un análisis en el que en 98% de los escenarios previstos por un modelo econométrico, el proyecto de inversión en la refinería Dos Bocas tal como está planteado genera más costos que beneficios.

• Tras un mes de la invitación directa a las empresas seleccionadas por la autoridad por contar con experiencia en este tipo de obras, se declaró desierta la licitación para seleccionar al gerente de proyecto en la construcción de la refinería de Dos Bocas, ya que las firmas y consorcios invitados a participar en el proceso presentaron propuestas que superaron en tiempo y gastos a las necesidades del gobierno.

• En septiembre del 2020, se anunció que una de las cuatro contratistas de las obras más grandes de la construcción, la estadounidense Kellogg Brown and Root (KBR) abandonó sus trabajos en los paquetes 4 y 6 del proyecto.

karol.garcia@eleconomista.mx