Washington, D.C. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que México es una de las economías emergentes más expuestas a recibir nuevos flujos de capital en este momento donde ha vuelto a aumentar el caudal de liquidez mundial.

De acuerdo con el Consejero de Asuntos Monetarios y Financieros del Fondo, Tobías Adriano, esta recepción se convierte en una fuente de vulnerabilidad, mientras persiste la incertidumbre sobre la guerra comercial y la desaceleración del sector manufacturero mundial.

Durante el lanzamiento del informe Global Financial Stability Report (GFSR), en conferencia de prensa, advirtió que el organismo ya hizo recomendaciones precisas a las autoridades mexicanas para buscar un entorno de certidumbre que les permita encarar estos riesgos mejor preparadas.

Ahí mismo, recordó que recién está regresando de México la misión de expertos que realizó la visita anual conforme al artículo IV del Convenio Constitutivo, y que entre la serie de recomendaciones que hicieron están: buscar un entrono o política fiscal incluyente; fortalecer el crecimiento; caminar hacia una política monetaria más laxa conforme se observe una inflación y expectativas a la baja y sobre todo promover un impulso a las empresas paraestatales.

“México es un mercado emergente que depende de entradas de capital que tienden a ser mas volátiles conforme se exacerba la tensión comercial. Ante esta volatilidad, es pertinente que las autoridades se encuentren en una posición sólida y reduzcan sus vulnerabilidades”, dijo Adriano.

Sube el caudal mundial

Al interior del reporte, los expertos del Fondo alertaron que el caudal de liquidez en el mercado mundial ha vuelto a subir convirtiéndose en un nuevo factor de vulnerabilidad para los mercados emergentes. Las políticas expansivas que se han mantenido entre las economías avanzadas y las nuevas inyecciones de capital, están favoreciendo un mayor endeudamiento de empresas y mercados emergentes que de por sí, no han terminado de desapalancarse desde 2010.

En el reporte, de la radiografía del sistema financiero mundial, los expertos del organismo hicieron un nuevo llamado a las autoridades monetarias para adoptar medidas urgentes que ayuden a reducir esta vulnerabilidad que podría exacerbar la desaceleración económica anticipada. Adriano detalló que de presentarse una desaceleración mundial la mitad de grave que la vivida en 2008, la deuda corporativa podría aumentar a 19 billones de dólares. Para darse una idea del tamaño de este riesgo, basta recordar que es una cifra equivalente al 40% de la deuda empresarial mundial.

Al interior del documento, los expertos del FMI advierten que por ahora, son los inversionistas institucionales quienes tienen en su poder la mayor proporción de activos de riesgo, mientras los inversionistas institucionales conservan los de menor liquidez. Sin embargo, ante este panorama que favorece una nueva ola de toma de activos, es urgente fortalecer la transparencia de los mercados financieros no bancarios y reforzar la supervisión hacia ellos.

“De completarse como se espera un aumento del endeudamiento en emisores no corporativos que traen importantes cargas de obligaciones, se incrementará el riesgo de refinanciamiento y quedará en alto riesgo la sostenibilidad de la deuda”, consignó. El informe forma parte de los análisis que serán discutidos esta semana, por los 189 países miembros del FMI que asisten a las Reuniones Anuales en la sede del organismo, en Washington, D.C.

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