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Europa, en el ojo de la tormenta
La UE se encuentra nuevamente en crisis, tras un duro plan de ahorro aprobado en Irlanda, una huelga histórica en Portugal y la creciente presión de los mercados sobre España.

La Eurozona se encontraba otra vez en el ojo de la tormenta, con un duro plan de ahorro aprobado en Irlanda, la huelga general más importante de la historia de Portugal y una presión creciente de los mercados sobre España.
Tras la crisis de la deuda griega en la pasada primavera boreal, ahora el hundimiento de Irlanda bajo las deudas por las inyecciones de dinero que dio a sus bancos sembró el pánico en Europa.
TEMEN CONTAGIO EUROPEO
Los inversionistas temen otra vez un contagio a otros países de frágil situación financiera, como Portugal o España.
Hay "sin duda" un "abismo" entre las situaciones económicas de España e Irlanda, declaró el miércoles el secretario de Estado de Economía español, José Manuel Campa, en un nuevo intento del gobierno socialista por paliar las preocupaciones de los mercados de los últimos días.
Sin embargo, la tasa de interés de las emisiones de deuda española superaba este miércoles el 5% por primera vez desde el 2002. La Bolsa de Madrid cerró el martes con una pérdida del 3.05%, con números rojos por tercer día consecutivo, con la caída más pronunciada en Europa.
PORTUGAL EN DIFICULTADES
Portugal también se hallaba en dificultades en el mercado de obligaciones debido a su enorme déficit público, en momentos en que el gobierno socialista de José Sócrates trata de imponer una difícil cura de austeridad.
Maestros y profesores, bomberos, empleados ferroviarios, artistas, pilotos y médicos se unieron el miércoles para protestar contra el plan de austeridad de Sócrates, en la mayor huelga general de la historia del país, según los sindicatos.
La huelga tuvo lugar cuando el parlamento portugués se apresta a votar en forma definitiva el viernes un presupuesto de austeridad sin precedentes para recortar el déficit de 7.3% al 4.6% del PIB (Producto Interior Bruto).
IRLANDA BAJO PRESIÓN
En Dublín, el gobierno, al borde de la implosión, presentó por la tarde un plan de rigor draconiano tendiente a dividir por 10 el déficit público hacia el 2014, del récord de 32% del PIB (Producto Interior Bruto) previsto para este año a 3%, límite tolerado por las reglas de la Unión Europea (UE).
Tras un recorte de las prestaciones familiares y de los subsidios al desempleo, e importantes supresiones de empleos públicos, el nuevo programa quiere ir aún más lejos reduciendo el salario mínimo.
Este plan es presentado como la condición para el otorgamiento de la ayuda financiera internacional acordada el domingo por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El monto de la ayuda alcanzaría los 85,000 millones de euros (113,700 millones de dólares) e incluiría la imposición de un impuesto a los bancos responsables de la crisis, según los medios de prensa irlandeses.

FRANCIA ANUNCIA REFORMA FISCAL
Pero los ajustes y las tensiones no se limitan a los países "periféricos" de la Eurozona.
En Francia, el primer ministro Franóois Fillon presentaba el miércoles ante la Asamblea Nacional las prioridades de su nuevo gobierno, entre ellas una amplia reforma fiscal.
Fillon tenía previsto insistir en su voluntad de "reducir los déficits y la deuda" de Francia.
El gobierno conservador del presidente Nicolas Sarkozy propone duros recortes para reducir el déficit del Estado en el 2011 de 152,000 a 92,000 millones de euros.
Tampoco Gran Bretaña estaba al margen de las preocupaciones, y el miércoles miles de estudiantes británicos volvieron a salir a las calles de todo el país para protestar contra la subida anunciada de las matrículas universitarias.
Las bolsas europeas evolucionaban en leve alza tras dos días de baja y el euro se cotizaba a 1.3388 dólares el miércoles hacia las 15H30 GMT, contra 1.3364 dólares el martes por la noche.
RDS