La reforma fiscal, que se espera se empiece a preparar tras las elecciones intermedias de junio, tomará en cuenta las necesidades, preocupaciones y retos de los estados, indicó Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En entrevista con El Economista, el funcionario de Hacienda explicó que, cuando menos, la reforma se enfocará en las facilidades administrativas para el cumplimiento fiscal; sin embargo, es importante tener en cuenta la situación de los estados, sobre todo ante la coyuntura actual en donde los ingresos de éstos se vieron fuertemente afectados por la pandemia del Covid-19.

“Tenemos que llevar conversaciones con los estados. Este es un país federal (...) Aquí hay implicaciones para las entidades que son soberanas, tienen constitución propia. En un país como el nuestro, que había venido dependiendo fuertemente de los ingresos de origen petrolero, esto hizo que muchas de las potestades que tienen los estados para recaudar se fueran debilitando y este tema, que si bien ha sido una preocupación constante, resurgió en el contexto de la pandemia”, abundó Herrera.

Ejemplificó que algunos estados tuvieron que mejorar sus hospitales, o brindar programas de apoyo a la ciudadanía al mismo tiempo que sus ingresos tuvieron una caída importante, mientras que otras entidades turísticas, cuyos ingresos dependen del impuesto por hospedaje, también observaron una merma importante.

“Yo sé que la discusión se centra, sobre todo, en la parte federal, pero cuando nosotros conversamos con los estados, claramente están tratando de ver cómo se pueden tener finanzas más robustas en el mediano plazo. Y eso es parte de la discusión que nosotros tenemos la obligación de dar. No nada más ver la parte federal, sino también ver en conjunto con todo el país”, aseveró.

En Palacio Nacional, Herrera abundó que también se deben revisar los ingresos que generan los estados, cómo deberían ser y si técnicamente están bien definidos ya que existen asimetrías entre ellos.

Herrera puso el dedo sobre el renglón respecto al impuesto Predial, un gravamen que en otros países genera un buen porcentaje de ingresos mientras que en México “es un impuesto que se recauda tan pobremente”.

De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México recauda alrededor de 0.3% del Producto Interno Bruto (PIB) por el impuesto Predial, cifra que queda por debajo del promedio de 1.9% de los países miembros.

Determinar carencias, el hilo conductor

Para la discusión de la reforma fiscal, Arturo Herrera indicó que el hilo conductor deberá ser determinar, en primer lugar, cuáles son las carencias que tiene el país y, luego, cuántos recursos se necesitan para cubrir dichas carencias.

A partir de eso, aclaró, se podrá empezar a planear de dónde se pueden sacar esos recursos para solventar el gasto que supone atender esas carencias.

“Aunque pareciera irrelevante ver de qué lado empiezas, creo que de cara a los ciudadanos es mucho más importante decirles en qué se van a ir los recursos —si es que hay recursos adicionales— que decirles sólo que va a haber más impuestos”.

Tal como lo adelantó en semanas pasadas junto a Raquel Buenrostro, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el presidente Andrés Manuel López Obrador ya dio el visto bueno para que la reforma venga con cambios administrativos que faciliten el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los contribuyentes.

Subrayó que, pese a no haber implementado una reforma fiscal en la primera mitad de esta administración, hubo avances importantes en cuestiones para combatir la evasión y elusión fiscal. Esto fue con las reformas aprobadas para combatir a las factureras, así como la eliminación de la compensación universal.

Optimismo para gravar economía digital

A mediados de este año, la OCDE —por mandato del G-20— deberá llegar a un consenso a nivel internacional para implementar un impuesto global mínimo que ayude a los países a gravar, de manera adecuada, a las empresas tecnológicas como Amazon, Facebook, Google, Apple y similares, que en los últimos años han representado todo un reto para los fiscos de diferentes naciones.

Ante esto, el secretario de Hacienda dijo estar seguro de que este acuerdo se haga realidad este año, esto gracias a que con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos, este país ha vuelto a apoyar el plan.

Lo anterior, supondría que para el Paquete Económico 2022 México ya lo contemplaría y enviaría al Congreso la propuesta para adaptar las medidas que recomiende la OCDE para gravar a estas multinacionales.

“Usualmente nosotros hacemos una discusión y procesos de cambios relevantes a la estructura tributaria del país una vez al año, que es cuando presentamos el Paquete Económico. Entonces, si logramos cerrar los acuerdos dentro de la OCDE y el G-20, después llevaríamos esto, muy probablemente, a la propuesta de Miscelánea Fiscal que presentaríamos en septiembre”.

El impuesto mínimo al que se llegue, de acuerdo en el consenso, será aparte de las medidas que México ya ha implementado en materia de economía digital. Desde el año pasado, las transacciones de venta o prestación de servicios en el país, realizadas en plataformas digitales, deben cobrar IVA a los consumidores, mientras que los ingresos que generen los contribuyentes a través de la venta o prestación de servicios dentro de estas plataformas ya causan ISR.

Sin problemas para financiarse

Al ser cuestionado sobre un posible uso de la Línea de Crédito Flexible que tiene México con el Fondo Monetario Internacional (FMI), Herrera Gutiérrez detalló que el país no lo ha contemplado porque, pese a la pandemia, no se ha tenido algún problema para obtener financiamiento.

“El país está emitiendo deuda en divisas a tasas muy similares o ligeramente mejores a plazos más largos. No es que tengamos un problema de acceso al financiamiento ahora, que es como está pensada esta línea, es como una línea de crédito emergente. Ni siquiera en la pandemia, es decir, en los momentos más complicados, tuvimos un problema para acceder a los mercados”, insistió.

Explicó que esta línea, por 61,000 millones de dólares y que podrá ser renovada en noviembre próximo, está para apoyar al país cuando se tengan problemas de balanza de pagos, es decir, apoyar las reservas, en donde el principal usuario de éstas es el Banco de México.

“Lo que nosotros tenemos que valorar con el banco central es si vale la pena o no ampliar los usos posibles de la línea de crédito (...) Colombia la utilizó para apoyar el presupuesto, para gastos de salud en medio de la pandemia. Nosotros tampoco es que necesitemos eso, nosotros la hemos venido utilizando como una especie de seguro, es decir, como un seguro enorme y fuerte en caso de que hubiera algún problema. Yo creo que lo que vale la pena es discutirlo, no necesariamente hay la intención de cambiar el destino en este momento”, aclaró Herrera.

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