La tasa de inflación interanual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se situó en abril en 2.4%, una décima más que el mes precedente y su nivel más elevado desde abril del 2012.

España fue el cuarto país con mayor alza de precios con 2.6%, por detrás de Turquía (11.8%), Estonia (3.6%) y Bélgica (2.7 por ciento).

En concreto, el repunte del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reflejó el efecto del alza de los precios de la energía, que subieron 8.2% en abril, aunque este nivel representa un descenso de casi un punto porcentual con respecto al dato de marzo (9.1 por ciento). Por su parte, el precio de la alimentación subió en abril hasta 1.1%, dos décimas más que el mes precedente.

De esta forma, la tasa de inflación subyacente, aquella que excluye el efecto de los precios energéticos y de la alimentación debido a su volatilidad, se situó en 1.9% frente a 1.8% de marzo.

Estabilidad

Entre los países miembros del Club de los países desarrollados, la tasa de inflación se mantuvo en general estable, mientras se recuperó en países como Italia (+1.9%), Alemania (+2%) o el Reino ?Unido (+2.7 por ciento).

Al otro lado de la balanza, ?Estados Unidos es el único país perteneciente al G-7 donde la inflación cayó, desde 2.4% que registró en marzo hasta 2.2% en abril.

Para la zona euro, medido a partir del Índice de Precios al Consumo Armonizado, que permite realizar comparaciones entre países, aumentó hasta 1.9% frente a 1.5% de marzo. La inflación subyacente de la zona euro fue de 1.2 por ciento.

Por otro lado, la OCDE indicó que el dato adelantado de mayo ofrecido por Eurostat para el área del euro se desaceleró hasta 1.4 y a 0.9% según la inflación subyacente.

Entre todos los países de la ?OCDE, las mayores tasas de inflación para abril correspondieron a Turquía (+11.8%), Estonia (+3.6%), Bélgica (+2.7%) y España (+2.6 por ciento). Al contrario, los países que menor inflación registraron fueron Islandia (-0.9%), Irlanda (+0.7%) y Suiza (+0.7 por ciento).