Las elecciones presidenciales del 2018 traerán volatilidad, como sucede en todos los países. Pero el escenario de un eventual triunfo de Andrés Manuel López Obrador traerá también incertidumbre respecto a las variables macroeconómicas, advirtió Shelly Shetty, la analista soberana de Fitch Ratings.

Al participar en el foro Desempeño Económico, Populismo y Relaciones Comerciales: Perspectiva Fitch de la Economía Global Mexicana, admitió que las elecciones y quien resulte triunfador serán factores a vigilar por parte de la calificadora.

La nota soberana de México en Fitch, desde diciembre pasado, es BBB+ con perspectiva Negativa. Lo que significa, precisó, que la agencia otorga un lapso hasta de 24 meses para evaluar las condiciones financieras del emisor así como identificar si está expuesto a choques que pongan en riesgo su factibilidad financiera o si está en condiciones estables.

Tras identificar los factores negativos que enfrenta la calificación soberana así como los positivos, dijo que López Obrador ha dicho públicamente que procurará una inflación baja y buscará la reducción de la deuda pública.

No obstante, destacó Shetty, estas premisas son poco consistentes con las intenciones de Obrador de aumentar el gasto público. Además, enfatizó, no les queda claro si el candidato respetaría la ejecución de las reformas estructurales ni su posición comercial con Estados Unidos.

En terreno negativo

La perspectiva de la calificación mexicana fue cambiada de Estable a Negativa en diciembre pasado, lo que significa que si la firma espera a que corran los 24 meses citados por la analista, aguardarían hasta después de las elecciones que se realizan entre junio y julio para revisar la nota.

Desde Nueva York, observó que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es otro determinante para el desempeño de la economía mexicana y podría generar un entorno menos favorable para la calificación que tiene México en Fitch.

Dependería más del diálogo que se vaya desarrollando en torno al TLCAN. Si es más constructivo, podría generar menos presión , dijo, pero, incluso en el lapso que duraría la renegociación podría continuar afectándose el flujo de la inversión privada, tan importante para el crecimiento económico.

Peter Shaw, director general de Fitch para América Latina, explicó a El Economista que tanto las elecciones de México como la renegociación del TLCAN son elementos cualitativos a evaluar, por ello la dificultad de anticipar escenarios y el impacto en la calificación.

Si se tratara de datos cuantitativos, de cifras y tendencias, sería mucho más sencillo prever lo que sucederá en el panorama, refirió.

En el mismo foro, Sergio Rodríguez, director de Corporates en Fitch, destacó que además de la renovación del mandato presidencial en México, en Estados Unidos enfrentarán elecciones intermedias para la Cámara Baja. Me parece que es del interés de ambos países terminar la renegociación antes del medio año próximo .

Con impacto en Pemex y CFE

Rodríguez, el experto en corporativos de Fitch, dijo que la eventualidad de un recorte de nota soberana para México tendría un impacto directo en las notas de Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad .

No estamos viendo en este año tantas colocaciones de emisores corporativos como se vieron el año pasado (...) aún así, los calendarios de pago son cómodos y están dispuestos hasta para el 2020 (...) esto significa que el recorte de la nota soberana no necesariamente afectaría a los demás sectores de los corporativos .

Fitch es la segunda agencia que advierte del riesgo de las elecciones presidenciales de México para la perspectiva de calificación. La primera fue Moody’s, el pasado 24 de abril, cuando Mauro Leos, el analista soberano de la calificadora, explicó que un riesgo mayor estaría en que se prolongara la renegociación del TLCAN al punto que se cruce con el proceso electoral de México.