Julio Santaella, presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) aseguró que el Producto Interno Bruto (PIB) se mantiene como el líder de los indicadores en el Inegi y adelantó que durante el levantamiento de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) para el 2022 se podrá confirmar si los cambios en los patrones de consumo de los mexicanos durante la pandemia obligarán a modificar los ponderadores de la inflación.

Conforme lo dicta la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, en su artículo 67, la Junta de Gobierno del Inegi se integra por cinco miembros designados por el Presidente de la República con la aprobación de la Cámara de Senadores. Pero a poco más de 20 días del término de su nombramiento, no hay indicios del sucesor de Santaella.

Entrevistado por El Economista, Julio Santaella enfatiza que la institucionalidad del Inegi no permite pausas.

Ahora mismo, tras la aprobación del presupuesto federal para el próximo año, el Inegi está avanzando en la estrategia para levantar el censo agropecuario en el 2022, que será el primero en 15 años.

Santaella también reporta al Instituto listo para iniciar el levantamiento de la ENIGH 2022, y para participar en el proyecto de la cédula única de identidad, que traía bajo el brazo Olga Sánchez Cordero, cuando estuvo al frente de la Secretaría de Gobernación.

En el levantamiento del Censo de Población y Vivienda en plena emergencia sanitaria era muy importante que la pandemia no nos dejara en la oscuridad estadística. No había opciones y avanzamos”.

Julio Santaella, presidente del Inegi

El Presidente del Inegi refirió que cuando él llegó al instituto, en el 2015, mantuvo conversaciones extensas con su antecesor, Eduardo Sojo, y que recibió documentación oficial con los pendientes que tenía el Inegi.

Santaella aprovechó para mencionar que estaría encantado de mantenerse en el cargo si el presidente Andrés Manuel López Obrador lo considera. Pero igualmente sostuvo que estaría en la misma disposición de hacer la transición si la decisión no le favorece.

Del PIB y el indicador del bienestar

De acuerdo con la experiencia personal del funcionario, el presidente AMLO escucha y está bien informado.

Relata que en el levantamiento del censo 2020 tuvo la oportunidad de acompañar a la entrevistadora para levantar el cuestionario censal del Presidente y su vivienda, y aunque descarta dar detalles de lo que respondieron, aseguró que sí hubo un diálogo con el mandatario y con su esposa: Beatriz Gutiérrez Muller.

Me parece que el Presidente tiene una legítima preocupación por la desintegración familiar que prevalece en México así como por la deserción escolar, observó. 

Relató que él ha tenido algunas reuniones con el Presidente en estos tres años de gobierno y una de ellas fue sobre el interés del mandatario por tener una medición más integral del tema de bienestar.

“Evidentemente el PIB seguirá siendo el líder de los indicadores. Pero también contamos con otros indicadores que pueden utilizarse para conocer el bienestar de la población”.

Santaella adelantó que el Inegi presentará la semana próxima la Encuesta del Bienestar Autorreportado, que esta vez será mucho más amplia y para más detalles comentó que los medios la han bautizado como “la encuesta de la felicidad”.

Patrones de compra cambiaron

El funcionario accedió a hablar sobre la inflación y la situación sanitaria. “La duración de la pandemia ha tenido un impacto importante en la adaptación del consumidor a las condiciones de salud así como a las compras”, relató.

Se refiere al cambio en los patrones de consumo que favoreció las compras en línea, los servicios de paquetería o el teletrabajo y la mayor relevancia del Internet para la vida cotidiana.

El levantamiento de la ENIGH nos ayudará a confirmar si estos cambios se han vuelto suficientemente representativos como para modificar los ponderadores de los bienes y servicios que forman parte de la medición de inflación, adelantó.

Claramente el choque de la pandemia en el consumo no se está incorporado en la composición del índice de precios que sigue una metodología de ponderadores fijos.

Santaella resaltó que en todo el mundo se ha presentado una gran discusión sobre qué tanto se modificaron los patrones de consumo por la pandemia.

Si es cuestión de unos meses, no tiene sentido cambiar los ponderadores. Pero la duración de la pandemia ha sido mayor a lo que se tenía calculado, y con la reapertura parcial, no se ha recuperado la tendencia de consumo que teníamos previo al choque que significó la pandemia.

Admite que una buena parte de la inflación que estamos percibiendo en México como en el resto del mundo es importada, pues responde a los precios de commodities como el petróleo.

Pero acepta que muchos productores y vendedores están apoyándose en estos aumentos para trasladarlos al consumidor final.

ymorales@eleconomista.com.mx