El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevará sus previsiones sobre el crecimiento de la economía mundial para el 2021 y el 2022, luego de la contracción de 3.5% del año pasado; sin embargo, las condiciones financieras siguen siendo muy inciertas, dijo la directora gerente de la entidad, Kristalina Georgieva, ante el Consejo de Relaciones Exteriores, antes de que el FMI divulgue la próxima semana su informe Perspectivas de la Economía Mundial.

Georgieva comentó que el FMI elevará sus previsiones de crecimiento económico mundial, publicadas en enero de 5.5% en el 2021 y 4.2% en el 2022, gracias a los amplios gastos fiscales de Estados Unidos y las perspectivas de un repunte de la actividad en economías avanzadas por sus campañas de vacunación. El FMI publicará sus nuevas proyecciones económicas la próxima semana.

La jefa del FMI afirmó que la economía global está en una senda más firme luego de que los gobiernos gastaron 16 billones de dólares en medidas fiscales para contener la pandemia del Covid-19 y mitigar el impacto económico.

Sin embargo, los escenarios son divergentes entre las regiones y países, e incluso dentro de una misma nación.

“Las vacunas todavía no están disponibles para todos. Muchas personas continúan afrontando pérdidas de trabajo y la pobreza está aumentando”, comentó Georgieva.

Kristalina agregó que el mundo está en un punto de inflexión, mucho más importante que en 1945 cuando se crearon el FMI y el Banco Mundial, y llamó a continuar con las medidas extensas para salvaguardar la recuperación, acelerar la producción y distribución de vacunas e invertir en infraestructura digital que proteja el medio ambiente.

“Enfrentamos la mayor prueba de nuestra generación (...) Lo que hagamos ahora dará forma al mundo post crisis”, señaló.

Recuperación dispar

Por otro lado, Georgieva dijo que Estados Unidos y China están impulsando una “recuperación de varias velocidades” de la crisis, con las economías avanzadas enfrentando una pérdida acumulada de 11% en el ingreso per cápita, en relación con las proyecciones anteriores a la crisis, mientras que las economías emergentes y en desarrollo, excluida China, tendrían una caída de 20 por ciento.

El FMI ha proporcionado más de 107,000 millones de dólares en nuevos financiamientos a 85 países y alivio del pago de deuda para 29 de sus miembros más pobres. En África subsahariana, el financiamiento del FMI aumentó 13 veces su nivel anual promedio de la década anterior, explicó.

Pero los países de bajos ingresos necesitarán una ayuda cercana a 200,000 millones de dólares durante cinco años para combatir la pandemia y otros 250,000 millones de dólares para tener la capacidad de alinearse con las naciones de ingresos más altos.

Georgieva dijo que se estaba coordinando el apoyo para una posible expansión de 650,000 millones de dólares los Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI, que ayudaría a todos los miembros, pero especialmente a los más vulnerables, al aumentar las reservas sin elevarles la carga de su deuda.