El Banco Central Europeo (BCE) está por tomar una importante decisión mañana en su reunión de política monetaria, determinante para la economía de la zona euro, en medio de un sombrío panorama al que se ha enfrentado el bloque en el último año.

El alivio cuantitativo (QE, por su sigla en inglés) consiste en inyectar recursos a la economía y se da como medida extraordinaria ante el bajo crecimiento económico. En el caso de la zona, además, se suma la posibilidad de una deflación, explicó Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey.

El programa busca tres objetivos básicos: 1. revertir la tendencia a la baja de la inversión; 2. satisfacer necesidades a largo plazo, como el empleo y mejorar la competitividad, y 3. reforzar el capital humano de la zona euro, su capacidad productiva e infraestructura, menciona, por su parte, Raúl Ignacio Morales Chávez, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El planteamiento del programa resulta atractivo a primera vista. Sin embargo, naciones como Alemania y Francia han advertido de los riesgos compartidos que supone su aplicación en el bloque de 19 países.

Por el contrario, instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) exhortan a que se asuma el compromiso de manera equitativa.

Es riesgoso. Lo que ocurre es que cada uno de los países del bloque están en una situación diferente del resto; hay quienes están sumamente endeudados (y serían los primeros beneficiados con el QE), y otros que no tienen una deuda tan elevada, como el caso alemán , aseveró Armenta Fraire.

Esto no ha pasado inadvertido para los líderes mundiales. Angela Merkel, canciller alemana, ha minimizado el impacto que tendría la compra de bonos soberanos. Recientemente declaró: Siempre he dicho que la crisis de la zona euro todavía no ha sido superada por completo .

La oposición particular de Alemania ante el QE, coinciden ambos expertos, tiene que ver con que el país no quiere verse envuelto en etapas de alta inflación, así como el hecho de que no tendrá un gran impacto en su economía, con un crecimiento previsto de 1.3% para este año, según el FMI.

(Alemania) está viendo que el impacto sea positivo para la economía de la zona. Habrá inversiones estratégicas en energía, transporte, tecnología, educación e investigación y ahí es donde hay que tener cuidado con la direccionalidad que se establece. Todos tienen que cooperar , puntualizó Morales Chávez.

En tanto, Mario Draghi, presidente del BCE, ha sido conciso en que utilizará todos los instrumentos disponibles para garantizar la estabilidad de precios, haciendo a un lado su rígida postura de no recurrir al alivio cuantitativo a mediados del año pasado.

Impacto en México, ya se siente

La falta de crecimiento europeo ha afectado a la economía global, y México, al estar dentro de los países de mayor apertura comercial, la resiente aunque de manera indirecta, comentó Armenta Fraire.

El tema es de la falta de aplicación del estímulo, que ha prolongado el bajo crecimiento y la recesión. El efecto ya lo hemos recibido de alguna manera en el país , añadió.

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