La cartera de deuda gubernamental del Banco Central Europeo (BCE) alcanzó el nivel histórico de 1 billón de euros la semana pasada, tras 18 meses consecutivos de compras de bonos gubernamentales para apuntalar la economía y elevar la inflación.

Sin embargo, aún está por verse si el programa de estímulo funciona, especialmente debido a que es difícil evaluar qué dificultades hubiese tenido la economía de la zona euro sin las compras.

Cuando el BCE compró 11,140 millones de euros en bonos gubernamentales en la semana al 2 de septiembre, elevó el volumen total de su inversión a 1 billón de euros. Incluyendo bonos corporativos y respaldados por activos, las compras del BCE la semana pasada alcanzaron los 13,750 millones de euros.

Un año y medio después de que el banco comenzó a comprar deuda estatal, los resultados son mixtos en el mejor de los casos. Los créditos bancarios han repuntado, pero siguen siendo débiles y la inflación todavía se mantiene cerca de cero.

El órgano que toma las decisiones del BCE se reunirá de nuevo el jueves y, si bien no se espera que haya un anuncio del presidente Mario Draghi, podría apuntar a que el programa de compra de activos se prolongue más allá de su vencimiento en marzo.

Pero alargar las compras otra vez sería un desafío, porque el banco corre el riesgo de distorsionar aún más los precios del mercado e incluso de quedarse sin bonos para adquirir.

Los bonos del gobierno alemán con vencimiento a 10 años están negociándose con rendimiento negativo, lo que significa que si un inversionista compra la deuda ahora y la conserva hasta su vencimiento obtendría menos dinero del que paga.