El Banco Central Europeo (BCE) debería seguir el ejemplo de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y aceptar que la inflación rebase el objetivo de 2% para compensar muchos años de lento crecimiento de los precios, comentó Olli Rehn, miembro del consejo de fijación de tasas de interés del BCE, al diario Financial Times.

Olli Rehn, quien también es gobernador del Banco Central de Finlandia, agregó que los cambios en el mercado laboral de la zona euro y de la economía mundial han debilitado las presiones inflacionarias salariales y significan que “la economía puede hacer frente a niveles más bajos de desempleo sin una inflación rápida.

“Si este es el caso, desde el punto de vista del bienestar económico y social, tiene sentido aceptar un cierto periodo de alta inflación”

Rehn también señaló que la forma en que se redactó el objetivo había “generado una percepción de asimetría y cierta ambigüedad”. agregó: “Lo que es peor es que el nivel de 2% se ha percibido como un techo y eso está reduciendo las expectativas de inflación”. El banco de Finlandia estima que el objetivo de inflación de facto del BCE es de 1.6 a 1.8 por ciento

Se espera que el BCE cambie su objetivo de inflación este otoño, cuando concluya su primera revisión de estrategia en 18 años. El tratado de la UE que fundó el BCE estableció su mandato principal a la estabilidad de precios, dejando que decidiera cómo definirlo. Inicialmente estableció una meta de inflación por debajo de 3%, pero luego la cambió a debajo de 2 por ciento.

El año pasado la Fed completó su propia revisión de la estrategia y prometió dejar que la inflación sobrepasara su objetivo para compensar un periodo de bajo rendimiento, una postura que se está probando ya que se espera que el ritmo de crecimiento de los precios supere su objetivo de 2% anual.

Por otro lado, otros miembros del consejo de gobierno del BCE también se han pronunciado a favor de seguir la medida de la Fed. Philip Lane, economista jefe del BCE, le dijo al diario Financial Times que “hay una lógica muy fuerte” en las metas de inflación promedio flexible al estilo de la Fed.

La inflación de la eurozona repuntó en abril a 1.6%, después de volverse negativa en los últimos meses del 2020. El BCE ha pronosticado que el crecimiento de los precios aumentará por encima de 2% a finales de este año, antes de desaparecer el próximo año y permanecer por debajo de su objetivo para el 2023.

Si el BCE aceptara un periodo de inflación que sobrepase su objetivo, le daría al banco central más flexibilidad para continuar comprando bonos.

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