La economía británica creció en noviembre a su ritmo anual más bajo en más de siete años, lo que aumenta las expectativas de que el Banco de Inglaterra rebaje las tasas de interés a finales de este mes.

Las cifras oficiales divulgadas el lunes mostraron que la economía creció sólo  0.6% anual en noviembre, antes de la decisiva victoria electoral en diciembre del primer ministro Boris Johnson, lo que supone la expansión más débil desde junio del 2012.

La cifra de noviembre representó una desaceleración del crecimiento anual en relación a 1.0% de octubre, después de que el ritmo de crecimiento de dicho mes se revisara al alza con respecto a los datos publicados anteriormente.

El dato de noviembre representa además una desaceleración frente al crecimiento de 1.0%anual mostrado en octubre, después de que el ritmo de expansión del décimo mes se revisara al alza ante el dato provisional.

En términos mensuales, en noviembre el PIB se contrajo 0.3%, su mayor caída desde abril. Los economistas encuestados por Reuters esperaban un PIB sin cambios para el mes de enero. Estos débiles datos reflejan la incertidumbre del otoño sobre el Brexit y las elecciones generales, dijo John Hawksworth, economista jefe de la consultoría PwC.

“Es demasiado pronto para decir con seguridad si el impulso económico se recuperará en el nuevo año, ahora que la situación política está más clara, pero nuestra última encuesta sobre el sector de servicios financieros con la CBI sí sugiere una inyección de optimismo desde las elecciones”, dijo.

Los mercados financieros ven 50% de posibilidades de que el Banco de Inglaterra reduzca las tasas de interés en la reunión del 30 de enero.

El Banco de Inglaterra predijo en noviembre que la economía registraría un crecimiento limitado en el cuarto trimestre del 2019, para luego recuperarse en el 2020.

Este pronóstico toma en cuenta los progresos hacia un acuerdo comercial posterior al Brexit y una reducción de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.