El Tesoro de Estados Unidos agotará las medidas para mantener el funcionamiento del gobierno pero se quedará sin dinero el 18 de octubre a menos que el Congreso eleve el límite de emisión de deuda del país, advirtió la secretaria de esa cartera, Janet Yellen.

Desde ese día "el Tesoro quedaría con recursos muy limitados que se agotarían rápidamente. Es incierto si podremos seguir cumpliendo los compromisos de la nación luego de esa fecha", dijo en una carta a los congresistas.

En el Senado la oposición republicana se rehúsa a aumentar o suspender la cota de la deuda pese a haber presionado por este tipo de medidas cuando gobernaba Donald Trump.

El lunes bloquearon un intento de los demócratas de aprobar una suspensión de este límite de endeudamiento por 14 meses hasta el 2022.

La Cámara de Representantes aprobó una medida para mantener en funcionamiento al gobierno hasta el 3 de diciembre, mientra prosigue la discusión de un paquete de gastos sociales a 10 años. Empero el Senado, que está divido en mitades, rechazó empezar a debatir ese proyecto.

Sin fondos, el gobierno federal podría quedar imposibilitado de pagar a sus empleados y jubilados, así como de honrar sus deudas.

Yellen volvió a insistir en que la aprobación es crucial: "Esperar hasta el último minuto podría causar serios daños a las empresas y a la confianza de los consumidores, elevaría el costo de los préstamos para los contribuyentes e impactaría negativamente en la calificación del crédito de Estados Unidos en los próximos años"

Si no se actúa rápidamente podrían haber disrrupciones sustanciales en los mercados financieros y la elevada incertidumbre podría exacerbar la volatilidad y erosionar la confianza de los inversores", añadió.

Elevar el máximo de la deuda no implica aumentar gastos. Simplemente permite al Tesoro financiar proyectos ya aprobados.

El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, ha utilizado la cota de la deuda como un mecanismo para protestar contra los planes de gastos del presidente Joe Biden. McConnell sostiene que los demócratas deberán subir el techo de la deuda sin apoyo de la oposición.

Durante el gobierno de Trump, este límite fue suspendido durante dos años mediante un acuerdo bipartidario. McConnell decía entonces que no hacerlo "sería un desastre".

El tope fue reinstaurado el 1 de agosto con la deuda estadounidense en 28.4 billones de dólares.