Nueva York.- Economistas y analistas señalaron en días recientes la posibilidad de que Estados Unidos sufra una doble recesión debido a la crisis financiera de Europa, causada por los abultados déficit presupuestales de Grecia, España y Portugal.

El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, explicó la semana pasada a la prensa internacional que un dólar fuerte y una economía europea debilitada incrementaban la posibilidad de una doble recesión en Estados Unidos.

Tal escenario despertó el nerviosismo de los inversionistas, lo que causó que los tres principales índices bursátiles estadunidenses registraran su peor mayo desde 1940, cuando Franklin Delano Roosevelt ocupaba la presidencia de Estados Unidos.

Durante este mes -que oficialmente terminó el viernes pasado en Estados Unidos tras la Conmemoración de los Caídos en Guerra- los tres principales indicadores accionarios registraron una pérdida de 8% respecto de abril.

El pasado 5 de mayo, el índice Dow Jones de Nueva York perdió casi 1,000 puntos en unos minutos, una baja causada en parte por un error tecnológico aún sin aclarar por completo.

Durante este mes pesó la incapacidad de Grecia para solventar su déficit presupuestal, revelada por el préstamo de un billón de dólares ûtrillion, en inglésû comprometido al país por la Unión Europea (UE).

Además, la incertidumbre sobre el futuro europeo aumentó en días recientes por el rescate en España del banco Cajasur y porque la calificadora de valores Fitch redujo en un grado la calificación de la deuda soberana de ese país.

Fitch siguió el ejemplo de otras calificadoras, que ya habían degradado la deuda soberana de España, lo mismo que la de Portugal y Grecia.

Las dificultades financieras europeas han empujado al euro a su peor valuación desde abril de 2000, con una baja mensual hasta el 28 de mayo de 7.7% con respecto del dólar.

La crisis en Europa, coinciden analistas, podría afectar a una economía de Estados Unidos que está en una primera etapa de recuperación y con una la tasa de desempleo que permanece en 10.0 por ciento.

Durante la semana, el secretario general de la Organización de Comercio de Europa, John Monks, manifestó que Europa se dirigía a otra etapa de contracción si no se le destinaban más recursos al continente.

Por su parte, el economista de la Universidad de Nueva York que predijo la recesión comenzada en 2008, Nouriel Roubini, ha indicado que una caída del mercado accionario de 20 por ciento es probable durante los siguientes meses.

AL no se libra

La crisis financiera europea tendrá un severo impacto en Latinoamérica, donde podría afectar tanto al comercio de exportación como al ingreso de capitales internacionales, afirmó hoy el economista chileno Luis Eduardo Escobar.

En entrevista con Notimex, Escobar dijo que los bancos y entidades financieras de Europa ' van a necesitar fortalecer su base de capital para enfrentar la crisis y una parte de ello va a venir de las utilidades que ellos generan en América Latina'.

El experto, con maestría en Economía por la Universidad de Maryland, sostuvo que los bancos europeos que tienen presencia importante en la región 'van a tender a crecer menos en América Latina de lo que han crecido hasta ahora'.

'En consecuencia, podemos sufrir una menor tasa de crecimiento del crédito y eso afecta también la tasa de crecimiento de nuestras economías', subrayó Escobar, quien trabajó durante dos décadas en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Explicó que 'desde el punto de vista del comercio y de las exportaciones de América Latina, al reducirse las condiciones de vida en Europa, los europeos van a comprar menos productos latinoamericanos y eso varía mucho de economía en economía'.

'En cuanto a la inversión, algunas de estas empresas europeas, en vez de reinvertir sus utilidades en América Latina, van a necesitar fortalecer sus operaciones en Europa', añadió el ex asesor del Ministerio de Hacienda de Chile entre los años 2000 y 2006.

Advirtió, por otra parte, que la región se verá afectada como consecuencia de la dilatación de las negociaciones para el acceso a los mercados europeos y la superación del proteccionismo en el seno de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

'Gran parte del problema de la falta de acuerdo tiene que ver con los subsidios que los países europeos le dan a sus propios productores y lo cerrado que son sus mercados', apuntó Escobar.

El economista chileno consideró, por ello, que ' dada la crisis fiscal que hay en estos momentos allá (en Europa) y los problemas de empleo que eso puede generar, se les dificulta más a los países europeos abrir sus economías en estas circunstancias'.

Bajo este negativo escenario, Escobar reconoció que los gobiernos de la región están reaccionando con 'nerviosismo', a la expectativa del comportamiento de los mercados de crédito latinoamericanos.

'Yo creo que lo más natural es que los gobiernos latinoamericanos recurran a los organismos internacionales de financiamiento para poder mantener sus niveles de inversión', concluyó.

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