El presidente Donald Trump promulgó el jueves una ley que anula una gran parte de las regulaciones financieras impuestas hace unos años, con las que se buscaba evitar una repetición de la crisis financiera del 2008.

La nueva medida, que anula gran parte de la Ley Dodd-Frank, fue aprobada el martes con mayoría de votos republicanos, pero con algunos demócratas también, dándole a Trump una victoria legislativa.

La Ley Dodd-Frank fue aprobada en el 2010 con el apoyo del entonces presidente Barack Obama y los congresistas demócratas.

“Éste es realmente un gran día para Estados Unidos”, declaró Trump, quien poco antes canceló una cumbre sin precedentes planeada para junio con el líder norcoreano Kim Jong-un.

“Es el próximo paso hacia el histórico resurgimiento económico estadounidense”, aseveró el mandatario.

La nueva norma eleva el estándar bajo el cual se considera que un banco es tan grande e integrado al sistema que su quiebra ocasionaría un descalabro financiero. Tales bancos están sujetos a normas más estrictas de capitalización y planificación.

La medida es parte de la política de Trump y de los republicanos de favorecer a los empresarios y eliminar regulaciones que, según ellos, entorpecen la creación de empleos y el crecimiento económico.

“Como candidato prometí que rescataríamos a las comunidades del desastre de Dodd-Frank y ahora estoy cumpliendo con mi promesa”, dijo el mandatario.

Los críticos denuncian que, sin la norma protectora, la economía queda vulnerable a nuevos colapsos económicos. Señalan que, desde que la Ley Dodd-Frank fue aprobada, el crédito y las ganancias de los bancos han aumentado, lo que contradice el argumento de que la regulación está frenando el crecimiento.

La Ley Dodd-Frank, llamada así por sus patrocinadores, el senador demócrata por Connecticut Christopher Dodd y el representante demócrata por Massachusetts Barney Frank, intensificó la vigilancia oficial sobre el sector bancario.

Trump agradeció a los legisladores que estuvieron presentes en la ceremonia y que ayudaron a que la medida fuera aprobada. Había allí un solo demócrata: la senadora Heidi Heitkamp, de Dakota del Norte, una de los 16 demócratas que aprobaron la medida en el Congreso en marzo. Heitkamp, quien logró su escaño hace seis años por apenas 3,000 votos, está envuelta en una apretada elección en su estado, que Trump dominó holgadamente en las elecciones del 2016.

La medida es, además, un anexo a la principal victoria legislativa de Trump, la reforma fiscal aprobada el año pasado, que reduce pronunciadamente los impuestos para las grandes corporaciones y los individuos acaudalados y, en grado mucho menor, a personas de medianos ingresos.

Con la nueva ley, se quintuplica a 250,000 millones de dólares la cantidad mínima de activos que debe tener un banco para no ser considerado una amenaza para la salud económica.

El cambio aliviará la vigilancia sobre más de una veintena de instituciones financieras como BB&T Corp, SunTrust Banks, Fifth Third Bancorp y American Express, entre otros.