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División en la Fed por plan de estímulos
La decisión de FOMC de inyectar 60,000 mdd a la economía ha generado un aluvión de críticas dentro y fuera de EU, pero ahora también en el seno de la Fed, donde ven fundados los temores de que resurge el proteccionismo en el mercado.

Washington.- La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos se muestra dividida sobre la política monetaria en momentos en que el presidente Barack Obama defiende la decisión de inyectar liquidez a la economía, medida que provoca rechazo en el extranjero, previo a la cumbre del Grupo de los 20.
El Comité de política monetaria de la Fed (FOMC) decidió el pasado miércoles inyectar 600.000 millones de dólares al circuito financiero estadounidense hasta mediados de 2011 con la intención de mantener el nivel de precios e incentivar la recuperación económica del país.
La Fed pretende aplicar esta decisión con la recompra de bonos del Tesoro por 75.000 millones de dólares mensuales durante ocho meses, lo que equivale a emitir circulante.
El anuncio de la Fed provocó una inmediata caída del dólar en el mercado de cambios y generó un aluvión de críticas desde el extranjero.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, defendió la decisión del FOMC al afirmar que su objetivo es estimular la recuperación económica estadounidense, en particular la generación de empleos, al bajar un poco más las tasas de interés en el largo plazo.
En teoría, la perspectiva de un regreso de la primera economía mundial a la senda de un crecimiento duradero debería impactar en el desempeño del resto del mundo, pero la decisión de la Fed fue acogida por una catarata de críticas de gobiernos y directores de bancos centrales de varios países, fundamentalmente de la Unión Europea, Brasil y China.
Dicen temer que la emisión de dólares por la Fed impulsará la inflación, provocará un flujo desestabilizante del billete verde en las economías emergentes y alimentará la 'guerra de divisas'.
El lunes, dos directivos de la Fed -uno abiertamente opuesto a la última decisión del FOMC, y el otro escéptico sobre los potenciales resultados de las medidas- estimaron que esos temores eran fundados.
"El riesgo de una recesión de doble caída disminuye, así como el riesgo de deflación", declaró Richard Fisher, el primero de estos dirigentes, quien no obstante agregó que "la familiar visión de la especulación financiera y de los excesos, en cambio, comienza a reaparecer".
El debilitamiento del dólar que naturalmente provoca la nueva flexibilización monetaria de la Fed "podría minar nuestros esfuerzos para evitar el proteccionismo", añadió Fisher.
"En el extranjero, constatamos una creciente tendencia de las autoridades políticas a intervenir en el mercado de cambios, tomar medidas unilaterales, aplicar controles a los capitales ad hoc y recurrir a medidas proteccionistas", dijo por su parte Kevin Warsh, el otro directivo de la Fed, algo que vislumbra como "consecuencia de una política monetaria estadounidense expansionista y de distorsiones del sistema monetario internacional".
En un hecho poco frecuente, teniendo en cuenta que la Fed es independiente del poder político, el presidente Obama salió a defender públicamente el lunes la decisión de la institución monetaria, durante una visita a India.
Cuando la Fed apoya a la economía estadounidense, "no es solo bueno para Estados Unidos, es bueno para el mundo entero", afirmó Obama durante una conferencia de prensa en Nueva Delhi, a tres días de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno del G20 en Seúl, que estará dominada por la polémica sobre los tipos de cambio.
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