Las finanzas públicas de Brasil mejoraron en junio, mostraron cifras oficiales, ya que la consolidación fiscal luego de la crisis del coronavirus del año pasado continuó y el crecimiento de la economía empujó la deuda y el déficit en proporción al PIB a su menor nivel en un año.

El déficit primario del sector público en el mes, excluyendo pagos de intereses, sin embargo, fue más alto de lo esperado y significativamente mayor a la brecha de mayo, lo que indica que las presiones de gastos para mitigar los efectos de la pandemia de coronavirus siguieron siendo elevados.

La deuda general del Gobierno cayó a 84% del Producto Interno Bruto en junio, de acuerdo a las cifras del banco central, el menor nivel desde junio del año pasado y por debajo del 84.6% el mes anterior.

La deuda neta del sector público aumentó a 60.9% del PIB desde el 59.8% en el mes anterior, mayormente debido a un déficit primario mayor y a la apreciación del real contra el dólar en junio, dijo el banco central de Brasil.

Las cifras del banco central mostraron que el déficit primario del sector público en junio fue de 65,500 millones de reales (12,800 millones de dólares), mayor a los 60,000 millones de reales (11,508 millones de dólares) en saldo negativo previsto en un sondeo de Reuters entre economistas.

El déficit primario acumulado en los 12 meses a junio llegó a 304,500 millones de reales (58,405 millones de dólares), o 3.8% del PIB, por debajo del 5.4% de mayo y la brecha más pequeña en más de un año, dijo el banco central.

El Ministerio de Economía ahora espera que el déficit primario alcance 155,400 millones de reales (29,806 millones de dólares) este año, o un 1.8% del PIB.