El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha establecido conversaciones con integrantes del equipo de transición de la futura administración de Andrés Manuel López Obrador, enfocándose en otorgar apoyo técnico para atajar la corrupción y encontrar áreas de oportunidad en materia presupuestal, admitió Krishna Srinivasan, director adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.

Al participar en el Mexico Economic Forum 2018, organizado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), admitió que hay importantes áreas de oportunidad en la revisión del sistema fiscal y de gasto público, que podrían apoyar a México si resulta del interés del nuevo gobierno.

Ante inversionistas convocados por el IIF, la mayor asociación de instituciones financieras de operación mundial, observó que los planteamientos económicos que hasta ahora ha delineado el presidente electo favorecen la estabilidad económica característica de México y no son foco de preocupación para el organismo.

Durante su intervención, reconoció que sí les preocupa la forma en la que la próxima administración planea fondear sus proyectos de inversión pública, en infraestructura y en programas sociales.

Argumentó que los funcionarios del equipo de transición ya les externaron que no planean buscar un aumento de la renta tributaria.

Consideró que “hay más de una forma de incrementar los recursos disponibles, una de ellas en efecto es encontrar áreas de mejora en la eficiencia del gasto presupuestario”.

Entonces, comentó que el FMI podría aportar ayuda técnica para lograrlo, en caso de requerirlo.

Revisión de línea de crédito

El director adjunto del Hemisferio Occidental del FMI, donde está incluido México, precisó que el equipo de técnicos del organismo se encuentra en el país en la visita y revisión anual que realizan para hacer un diagnóstico sobre la situación económica y financiera, conforme lo marca el artículo IV del Convenio Constitutivo del organismo.

Las observaciones que hace el equipo técnico de esta visita suelen divulgarse hacia noviembre, con una serie de observaciones.

Desde el 2009, cuando México solicitó por primera vez acceso a la Línea de Crédito Flexible (LCF), aprovechan el encuentro con autoridades mexicanas, para revisar si se mantienen los estrictos requerimientos del Fondo para que el país tenga acceso a estos recursos disponibles en dólares.

El funcionario del FMI dijo que México, como uno de los dos únicos países que cubren los estrictos requisitos para tener acceso a este instrumento, ha logrado la renovación en seis ocasiones por mantener la estabilidad macroeconómica y las políticas financieras creíbles.

A pesar de tener ya dibujados los objetivos y perfiles económicos que planea impulsar López Obrador en su gobierno, dice que es temprano para advertir sobre su renovación, programada para octubre del 2019.

Por ahora, matizó, se realizará la revisión de medio término, ya que fue en noviembre del 2017 cuando México se anticipó y solicitó al organismo la renovación por dos años más, del instrumento que le permite acceso a 88,000 millones de dólares disponibles para reservas internacionales, cuando el país lo requiera.

Desequilibrios fiscales, evidentes en crisis emergente

En la conferencia, Srinivasan hizo un análisis sobre la situación de la economía de América Latina, y sostuvo que los expertos del organismo también podrían apoyar al nuevo gobierno con ayuda técnica para incentivar una inversión más productiva hacia la infraestructura, que es uno de los objetivos del próximo presidente del país.

Sostuvo que un punto a favor de México en el contexto de volatilidad hacia mercados emergentes han sido sus reformas estructurales y la proclividad a favorecer las condiciones a la inversión privada en sectores estratégicos.

Destacó que un común denominador entre los países emergentes que han entrado en espirales de volatilidad tras la crisis de Turquía, que se agudizó hace algunas semanas, es el abultado déficit público y la peligrosa dependencia que tienen las administraciones en problemas, con los flujos de capitales denominados en dólares.

Características que ni de lejos se aproximan a la situación mexicana, advirtió.