Las pérdidas por fraudes que se cometen bajo el pretexto de la contingencia que se vive en la actualidad por el coronavirus (Covid-19) comienzan a ser millonarias, y cada vez se dan con más frecuencia en distintas partes del mundo.

De acuerdo con el conteo del portal econsumer.gov, el cual es administrado por la Red Internacional de Protección al Consumidor y Aplicación de la Ley (ICPEN, por su sigla en inglés), del 1 de enero al 5 de mayo de este año, se han documentado 859 reportes de distintos países de fraudes con el pretexto de la contingencia, lo cual ha resultado en pérdidas por 3 millones 600,000 dólares.

“Con denuncias provenientes de Estados Unidos, Francia, Australia, España y Chile, un aumento preocupante de fraudes refleja una explotación de los temores del público”, se destaca en la página de la red que representa a más de 35 organismos internacionales de protección a los consumidores.

Según el portal donde se lleva el conteo de las quejas por fraude, la mayor parte de los engaños se basa en la venta en sitios web de tratamientos no probados, o artículos de protección como mascarillas y guantes, los cuales no son entregados. Los defraudadores se hacen pasar por agencias gubernamentales con promesas de pagos de ayuda, con la finalidad de robar el dinero de sus víctimas.

“En sitios web se venden tratamientos no probados, promoviendo pero no entregando artículos de protección como mascarillas y guantes, y haciéndose pasar por agencias gubernamentales con promesas de pagos de ayuda, pero engañando a los consumidores para que den su información personal. Y cada día surgen nuevos fraudes”, explica la ICPEN.

Las cifras de este organismo reportan que las estafas comúnmente se dan por medio de servicios de comercio en línea, venta de paquetes vacacionales e inversiones, entre otros. Asimismo, las quejas que ha documentado el portal provienen principalmente de Estados Unidos, Francia, Australia, Canadá, Reino Unido y Chile.

La ICPEN destaca que los delincuentes también buscan hacerse pasar por organizaciones sin fines de lucro para recibir donaciones de gente que, de buena fe, intenta ayudar durante esta pandemia.

“Se debe investigar cuando se trata de donaciones, ya sea a través de organizaciones benéficas en su país o en el extranjero, o por sitios de crowdfunding. Algunos estafadores usan nombres que suenan como los de organizaciones benéficas reales (...) pero no lo son”, acota dicha asociación.

El organismo detalla que, en este contexto, los estafadores buscan persuadir a las personas con la finalidad de convencerlas para que vendan productos para prevenir o curar el coronavirus. “Actualmente no existen ni vacunas ni tratamientos aprobados (contra el Covid-19)”.

En Estados Unidos se agrava

Estas cifras globales son inferiores a las que arroja el gobierno de Estados Unidos. De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de aquel país (FTC, por su sigla en inglés), tan sólo en dicha nación, de enero al 5 de mayo de este año, se han documentado 36,238 reportes de estafas, mismas que han significado la pérdida de 24.4 millones de dólares, con una pérdida promedio de 503 dólares por estafa.

En Estados Unidos, el estado que más ha reportado fraudes con el pretexto del coronavirus es California, con 1,905 reportes, seguido de Florida, con 1,278 quejas, y Massachusetts, con 1,148 reportes.

Asimismo, el servicio por el cual más se dan fraudes de este estilo es el de la venta de viajes o paquetes vacacionales, seguido del comercio en línea, mensajes de texto y atención médica, entre otros.

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