El banco central de China dijo el viernes que va a recortar la cantidad de efectivo que algunos bancos deben mantener como reservas por segunda vez este año, liberando 550,000 millones de yuanes (79.000 millones de dólares) en liquidez para apoyar la economía, que se ha visto azotada por el brote de coronavirus.

El recorte del requisito de reserva es un paso más de Pekín para amortiguar el golpe económico del brote de coronavirus ante la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo, y se espera que haya nuevas iniciativas en este sentido.

"El recorte de las reservas ayudará a complementar la liquidez al final del trimestre, aumentar el margen para impulsar el crédito y promover la rápida recuperación de la economía", dijo Tang Jianwei, economista de Bank of Communications.

El banco central de China ha estado alentando a los bancos a prestar más a las pequeñas empresas y a otros sectores vulnerables en el marco de sus esfuerzos para promover una financiación inclusiva, y ha instado a los bancos a conceder créditos baratos y a tolerar demoras de empresas afectadas por la crisis sanitaria.

"La reducción también dará confianza al mercado financiero hasta cierto punto, en respuesta al pesimismo por la reciente caída en los mercados mundiales de capital", añadió Tang.

El Banco Popular de China dijo en su sitio web que reduciría el coeficiente de reservas obligatorias (RRR por sus siglas en inglés) en 50-100 puntos básicos (bps) para los bancos que han cumplido los objetivos de financiación inclusiva.

El RRR para los bancos no controlados por el Estado se reduciría en 100 puntos básicos más.

El recorte, el noveno desde principios de 2018, entrará en vigor a partir del 16 de marzo.

Los mercados financieros esperaban en general más medidas de apoyo del Gobierno y del banco central para que la economía retorne a una posición más estable.

El banco central ha estado flexibilizando la política monetaria desde que surgió el brote del virus, recortando el tipo de interés de referencia de los préstamos, y algunos analistas prevén que haya un nuevo recorte en los tipos de referencia la semana que viene.

El banco central reiteró el viernes que la política monetaria se mantendría prudente, incluso si es más flexible a la hora de dar prioridad a la restauración del crecimiento económico. Dijo que no abriría las compuertas para que haya una avalancha de crédito, lo que llevó a una rápida acumulación de deuda en el pasado.

El Gobierno también ha puesto en marcha medidas de apoyo fiscal, incluyendo más fondos para la lucha contra el virus, exenciones fiscales, recortes en las cotizaciones a la seguridad social y subsidios para las empresas.

Los analistas consideran que la expansión del crédito por sí sola podría no ser suficiente para impulsar el crecimiento a corto plazo, dada la lenta reactivación de la producción en las pequeñas fábricas.