La economía alemana posiblemente recuperó cierto impulso en el segundo trimestre, apoyado en el consumo privado, las manufacturas y en un repunte de las exportaciones, dijo el lunes el Bundesbank en un reporte mensual.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) alemán se desaceleró inesperadamente a 0.3% en los primeros tres meses del año respecto al trimestre previo y los expertos aún no tienen claro si la ralentización es temporal o si constituye una señal de que el auge de la mayor economía de Europa está llegando a su fin.

El temor a una escalada en las disputas comerciales también podría pesar en el crecimiento y en la confianza de los inversionistas en Alemania.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió recientemente que la zona euro afronta riesgos "particularmente serios" que podrían causar una desaceleración brusca de la economía después de atravesar por un periodo de bonanza de cinco años.

"La economía probablemente mostró un mayor empuje durante la primavera (boreal) con respecto a comienzos del año", dijo el banco central alemán. "Aunque es poco probable que las tasas de crecimiento del último año se repitan, las manufacturas fueron nuevamente un factor importante", añadió.

Parte de la mejoría en la actividad se debió en parte a la expiración de factores extraordinarios que habían frenado la expansión, como una temporada de gripe invernal excepcionalmente problemática, indicó el Bundesbank.

El consumo de las familias siguió siendo una parte crucial del crecimiento, mientras que el gasto del gobierno, que se había hundido en la primera parte del año, también se recuperó.