El Banco de México advirtió que la incertidumbre asociada a la pandemia del Covid-19 y su desenlace limitan la posibilidad de tener una expectativa probable para el desempeño de la economía en este año y el 2021.

En consecuencia presentó tres escenarios probables de recuperación, todos asumiendo una contracción económica para este año. La profundidad dependerá del contexto de la evolución sanitaria.

En la presentación, por videoconferencia, del Informe Trimestral de Banco de México, el gobernador Alejandro Díaz de León, explicó que el PIB de este año podría registrar una contracción de 8.8%, la mayor desde 1932, con una recuperación de 4.1% para el 2021. Bajo este marco la curva de recuperación económica tendría forma de V profunda

Un segundo panorama, contempla una curva de recuperación en forma de U profunda, donde el PIB registrará una caída que podría llegar a 8.3% este año y una contracción, de nuevo, en el 2021 de 4 por ciento. Este escenario supone tres años consecutivos en contracción del PIB.

El tercer escenario tiene forma de V, con una caída de 4.6% este año y un rebote de 4% para el 2021.

El banquero central precisó que los tres escenarios contemplan el impacto del estímulo monetario que está otorgando el banco central y acotó que el origen de la caída está en “un choque que está fuera de las variables económicas y de la condición previa a la pandemia”.

“No tenemos elementos para dar mayor probabilidad a unos y otros”, insistió Díaz de León, “lo que hace ver la compleja situación que se está viviendo”.

En la misma conferencia, el subgobernador Jonathan Heath, explicó que la reapertura de la actividad económica debe ser cautelosa para evitar un escenario no contemplado por Banxico que toma la forma de W. “Abrir de forma prematura la economía podría conducir a una fase de doble recesión, que sería el peor de los escenarios”, advirtió.

Destrucción de empleos

Al interior del Informe Trimestral enero-marzo 2020, el banco central supone que el deterioro de la actividad económica motivará una destrucción de puestos de trabajo que podría fluctuar entre 800,000 y 1 millón 400,000 plazas solo en este año. Y dependiendo del grado de afectación en la economía, el año próximo podría seguir la pérdida, estima una cifra de 200,000 empleos, o una recuperación de  400,000 plazas.

El gobernador Díaz de León descartó hacer comentarios sobre el manejo de la política fiscal para estimular a la economía, considera que se deben respetar los perímetros de responsabilidad de las autoridades.

Presentó seis riesgos a la baja para sus pronósticos de crecimiento: 1) que se prolonguen las medidas de distanciamiento social o sean más estrictas; 2) episodios adicionales de volatilidad financiera; 3) que las medidas de apoyo adoptadas no sean efectivas; 4) que las secuelas causadas por la pandemia sobre la economía sean más permanentes; 5) reducciones adicionales en la calificación de la deuda soberana y de Pemex; y 6) mayor debilidad de los componentes de la demanda agregada.

Choque alcanzará inflación

De acuerdo con el banco central, el choque del Covid-19, la caída del precio del petróleo y la menor demanda, también hacen incierto el panorama para la inflación.

Anticipan que los precios generales se ubiquen dentro del intervalo de variabilidad, cerrando el año en 3.5% y alcanzando 3% puntual a fines del 2021.

Muestran cuatro riesgos a la baja para sus pronósticos: 1) una mayor holgura y menor demanda de bienes y servicios; 2) presión a la baja en todo tipo de mercancías e insumos importados por mayor holgura global; 3) que persistan reducciones en precios de energéticos y 4) que continúe la apreciación del tipo de cambio.

Asimismo, ven cuatro riesgos al alza: 1) mayor demanda de ciertos bienes por la contingencia sanitaria (como alimentos y medicinas); 2) mayor depreciación del tipo de cambio; 3) disrupciones en las cadenas de producción y presiones de costos asociados a la pandemia.

Proyectar pobreza, aún más incierto

En la misma conferencia, el subgobernador Gerardo Esquivel habló de la dificultad de anticipar el impacto que sufrirá la población en términos de pobreza y desigualdad.

Igual que las proyecciones para el PIB, hay mucha incertidumbre para estimar el impacto del choque en las citadas mediciones, argumentó.

Explicó que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ya presentó un indicador donde la pobreza laboral disminuyó “probablemente asociada al aumento del salario mínimo”.  Sin embargo, matizó que se tiene que considerar el impacto de la contracción y el evento sanitario en los ingresos de las personas que viven en la informalidad.

Riesgos a la baja para el PIB de México

Díaz de León descartó hacer comentarios sobre el manejo de la política fiscal para estimular a la economía, pues considera que se deben respetar los perímetros de responsabilidad de las autoridades.

Presentó seis riesgos a la baja para sus pronósticos de crecimiento:

  • Que se prolonguen las medidas de distanciamiento social o sean más estrictas.
  • Episodios adicionales de volatilidad financiera.
  • Que las medidas de apoyo adoptadas no sean efectivas.
  • Que las secuelas causadas por la pandemia sobre la economía sean más permanentes.
  • Reducciones adicionales en la calificación de la deuda soberana y de Pemex.
  • Mayor debilidad de los componentes de la demanda agregada.

En este momento continúa la conferencia.