Mientras para los bancos más grandes que operan en el país siguen siendo trimestres históricos en materia de utilidades generadas, en los de más reciente creación y que son de los más pequeños , continúan los altibajos en sus ganancias.

Aunque algunos de estos ya han comenzado a ver resultados positivos, otros siguen con tendencia negativa.

En los últimos cinco años han entrado en operación alrededor de 10 nuevos bancos en el sistema financiero mexicano. De éstos, uno ya quebró (Bicententario) por problemas de capitalización en el 2015, y del otro se acaba de anunciar su posible venta (Bankaool).

Aunque algunos de los nuevos bancos son filiales de grandes bancos extranjeros, otros son 100% mexicanos y vienen de otras figuras financieras como las sociedades financieras de objeto múltiple (sofomes) y se han especializado en nichos específicos, por lo que les ha costado la migración de su figura a banco, principalmente por los costos que representa la regulación, según han dicho especialistas.

A junio pasado, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), cinco bancos de los nuevos ya mostraban resultados positivos en su utilidad, y el resto seguía con números negativos.

Al que mejor le ha ido de estas instituciones es a Bancrea, especializado en financiamiento a pequeñas y medianas empresas y con sede en Nuevo León, que al cierre del primer semestre del 2017 presentó una utilidad de 29 millones de pesos, cifra consistente con los 23 millones registrados en mayo y los 20 millones de junio del 2016.

Banco Inmobiliario Mexicano, que tiene su origen en una sofom hipotecaria y preside Víctor Manuel Requejo, también ya muestra un beneficio. Al cierre de junio esta entidad ganó 16 millones de pesos, contra los 12 millones de mayo.

Dondé Banco, que proviene del sector prendario, ganó en junio pasado 10 millones de pesos, de acuerdo con información de la CNBV, cuando un año previo (junio del 2016) presentaba pérdidas por 29 millones de pesos.

Por su parte Banco Forjadores, especializado en microfinanzas y que también proviene de una sofom, registró una utilidad de 5 millones de pesos al cierre del primer semestre del presente año, contra los 7 millones de junio de un año previo.

Otro banco que muestra buenos números, aunque sólo lleva unos meses de operación como tal, es el japonés Mizuho que, a junio pasado, mostró una ganancia de 21 millones de pesos.

Pero a otros bancos de los nuevos no les ha ido tan bien. Investa Bank, especializado en empresas y que hace unos años compró el RBS (Royal Bank of Scotland) y más recientemente anunció un acuerdo para adquirir los activos del Deutsche Bank en México, presenta pérdidas que a junio pasado ascendían a 110 millones de pesos, contra los 34 millones de junio del 2016, según cifras de la CNBV. Directivos han afirmado que ya se ha inyectado más capital y que están listos para seguir con su negocio.

Banco Finterra, especializado en el agro, registró al cierre del primer semestre del 2017, pérdidas por 45 millones de pesos, contra los 29 millones de junio del año pasado; y Bankaool, también especializado en el agro y meramente digital, presentó cifras negativas que ascendieron a 56 millones en la primera mitad del año.

Este banco será ya adquirido por Ve por Más si es que la autoridad lo permite, según se anunció hace un par de semanas.

Otros dos bancos de origen extranjero que hasta ahora no muestran resultados positivos en su utilidad son el español Sabadell, que a junio pasado tenía una cifra negativa de 164 millones de pesos; y el chino ICBC cuya pérdida era de 35 millones. No obstante, estas dos instituciones tienen poco más de un año de haber iniciado operaciones como tal en México.

Estas cifras contrastan por completo con las ganancias que han tenido los siete bancos más grandes del sistema, el llamado G7 (BBVA Bancomer, Citibanamex, Santander, Banorte, HSBC, Scotiabank e Inbursa), que al cierre del primer semestre del 2017 acumularon una ganancia de 55,233 millones de pesos de un total de 67,680 millones que ganó todo el sector bancario en el periodo.

Sólo BBVA Bancomer, el banco más grande del sistema, ganó en el primer semestre del año 19,870 millones de pesos; seguido de Santander con 9,086 millones; Banorte 8,496 millones y Citibanamex 8,019 millones de pesos.

eduardo.juarez@eleconomista.mx