Los costos del financiamiento a corto plazo en China se dispararon a máximos de casi 10 años por temor a una escasez de efectivo antes de la principal celebración del año, pero cerraron lejos del techo de sesión porque los bancos estatales intervinieron con una mayor oferta de yuanes.

Las familias y empresas chinas suelen retirar grandes montos de dinero antes de la semana de feriados por el Año Nuevo Lunar, que comienza el 27 de enero. Este año, los feriados se extienden hasta después del fin de mes, cuando la demanda corporativa de dinero aumenta y deben hacerse pagos de impuestos.

Si bien la liquidez siempre cae en China antes de estos días y el banco central suele inyectar más fondos a los mercados para asegurar la disponibilidad, algunos operadores advierten que este año a la oferta monetaria le está costando satisfacer la enorme demanda.

Una tasa clave para préstamos al día subió a 22.099% en las primeras operaciones, su nivel más elevado desde abril del 2007. Luego bajó por la especulación de que el Gobierno estaba listo para inyectar más liquidez al mercado.

Algunas tasas ya habían subido el miércoles luego de que el Banco Popular de China sorprendió a los mercados al no prorrogar líneas de crédito de mediano plazo que vencían ese día.

El repentino aumento de las tasas de financiamiento también generó volatilidad en el mercado cambiario externo, lo que llevó a los operadores con posiciones cortas contra el yuan a cubrir sus posiciones.

Eso fortaleció a la moneda esta semana aunque el renminbi cerró con una leve baja ante señales de una mayor oferta de yuanes y el repunte del dólar.