La dirección del Banco Mundial (BM) suspenderá la publicación del informe de “Doing Business” de forma definitiva luego de recibir reportes internos sobre irregularidades éticas graves en los datos de “Doing Business” 2018 y 2020, informó ayer 16 de septiembre, el organismo multilateral.

La investigación fue realizada por el despacho independiente de abogados Wilmerhale, un bufete estadounidense con oficinas en Europa y Asia.

De acuerdo con el documento estarían involucrados en dichas irregularidades Kristalina Georgieva, actual directora del Fondo Monetario Internacional, y Jim Yong Kim, quien en ese momento se desempeñaba como presidente del Banco Mundial. Ambos habrían impulsado la posición de China en el ranking de economías para hacer negocios.

“Después de revisar toda la información disponible hasta la fecha sobre “Doing Business”, incluidos los resultados de revisiones anteriores, auditorías y el informe que el BM publicó hoy en nombre del Directorio Ejecutivo, la administración del Grupo del Banco Mundial ha tomado la decisión de suspender el informe”, se lee en el documento.

La posición de China en el informe del 2018 debió estar siete lugares más abajo, en el puesto 85 y no haber permanecido en el 78.

En cinco años, de 2016 a 2020, China escaló 53 posiciones, dentro de un listado de 190 países.

El informe “Doing Business 2018” se publicó en un momento crucial para el banco y su liderazgo: desde mediados del 2017 hasta abril del 2018, la administración del banco estuvo en medio de negociaciones sobre su campaña para lograr un aumento de capital.

“Además de otros problemas que complicaban el proceso existía la preocupación de que al menos una parte interesada clave redujera significativamente su compromiso con la institución, y de que otros países importantes, incluida China, estuvieran aprensivos sobre cómo se volvería a calcular la propiedad del banco en respuesta al aumento de los compromisos financieros”, detalló la firma de abogados en su reporte.

A pesar de ser la segunda economía del mundo, China es el tercer accionista del Banco Mundial, después de Estados Unidos y Japón. Pero China estaba ansiosa por ver un aumento de su poder como parte de un acuerdo para obtener más fondos, de acuerdo con el medio estadounidense The Wall Street Journal.

Para favorecer al país, el equipo del Banco Mundial identificó tres puntos que podrían modificarse para elevar la puntuación de China.

Por ejemplo, China había aprobado una ley relacionada con las transacciones garantizadas, como cuando alguien concede un préstamo con garantía. El personal del BM determinó que podría darle a el país una mejora significativa en su puntaje citando la ley como la principal razón.

Personal del Banco Mundial y sus más altos directivos habrían estado no sólo enterados sino que habrían presionado a su equipo para realizar dichos cambios.

Georgieva dijo en un comunicado que estaba “profundamente en desacuerdo con los hallazgos e interpretaciones de la investigación”.

Durante años, el informe de “Doing Business” fue una publicación insignia del Banco Mundial y fue una referencia para el gobierno y empresas pues evaluaba las regulaciones que favorecen o restringen la actividad empresarial.

Reuters consignó que el execonomista jefe del BM, Paul Romer, expresó, por primera vez, su preocupación por la integridad del informe Doing Business en el 2018, y dijo que el ranking de Chile podría haber estado sesgado en contra de la entonces presidenta Michelle Bachelet. Romer dejó el banco poco después de sus comentarios.

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