Bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la frontera ha sido uno de los debates que se ha tenido desde que se decidió homologar la tasa a 16% en el 2014. Ahora, dos candidatos a la Presidencia han retomado el tema, el cual, a decir de expertos, es viable, pero podría llevar a los contribuyentes a realizar malas prácticas.

“Si se baja la tasa del IVA en la frontera, es probable que regrese el viejo problema de la elusión fiscal, en donde las empresas facturaban en la zona fronteriza bienes que en realidad no se vendían en esa franja y abusaban de la tasa de 8%, cuando en realidad les correspondía una tasa de 16%”, explicó Herbert Bettinger, experto fiscal.

Los candidatos a la Presidencia Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente, y Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia, han propuesto reducir el IVA en la zona fronteriza de 16 a 8 por ciento.

“Para volver a bajar la tasa del IVA se necesita poner candados que antes no existían, pero que eliminen el problema de la elusión y evasión fiscal. Si se implementan candados adecuadamente, a nadie le ofenderá que en esa zona exista una tasa de 8%”, dijo Herbert Bettinger.

En el 2014, con la implementación de la reforma hacendaria, el IVA en la frontera pasó de 11 a 16%, debido a que resultaba inequitativo, se traducía en una menor recaudación y, además, dificultaba la administración y el control del impuesto, por lo cual se abría el espacio para que se llevaran a cabo la evasión y elusión fiscales.

“Impacta a la administración y al control del impuesto, limita las ventajas que representa la aplicación de un impuesto al consumo general, ya que requiere que la autoridad fiscal verifique de manera adecuada y certera que dichas operaciones efectivamente se realicen en la región fronteriza”, indicó el Proyecto de Dictamen de la Comisión de Hacienda, que fue aprobado en el 2013.

En este sentido, Enrique Velderrain, socio de Velderrain Sáenz y Asociados, recordó que antes de la reforma fiscal, los contribuyentes facturaban en la zona fronteriza bienes que en realidad no habían sido comprados ahí, esto causaba problemas a la autoridad fiscal, que tenía que supervisar aún más esa zona.

“Con la reforma del 2014, que generalizó la tasa en la frontera, resultó más sencillo para la autoridad administrar el impuesto. Además, logró emparejar el esquema tributario del país”, expuso Velderrain.

Regresaría la competitividad

Por su parte, Carlos Cárdenas, expresidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, explicó que un recorte a la tasa del IVA fronterizo beneficiaría a la región, ya que la haría competente frente a los estados fronterizos de Estados Unidos (EU).

“En teoría, el IVA debería ser de una sola tasa para todo el país, pero hay que conciliar eso con la realidad que viven algunas zonas. Si te vas a la frontera, puedes ver que esas personas viven mucho del turismo de EU; entonces, si les pones una tasa de 16% de IVA, les impides que sean competitivas, ya que lo que podrían venderles a los turistas se puede comprar en EU a menor precio”, dijo.

Recordó que en EU no existe el IVA como tal, pero sí un impuesto a las ventas denominado Sales tax, que varía dependiendo del estado; no obstante, el impuesto está entre 8 y 10%, por debajo de 16% del IVA que se aplica en México.

Impacto en la recaudación

Si bien el recorte de la tasa del IVA en la frontera ayudaría a esos estados a ser más competitivos, una tasa de 8% tendría un impacto en la recaudación tributaria del gobierno, dijo Adrián García, investigador de Ingresos Tributarios del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

“La recaudación en México, de por sí, ya es bastante baja, entonces el principal riesgo es que, si se baja el IVA en la frontera a 8%, se va a perder mucha recaudación, lo cual a su vez disminuirá el espacio fiscal que ya de por sí es muy reducido”, expuso.

De llevarse a cabo el recorte, agregó Adrián García, se debería implementar un mecanismo que ayude al gobierno a recuperar la recaudación que se perdería; sin embargo, en las propuestas que hacen los candidatos a la Presidencia, no mencionan o contemplan algún mecanismo.

En su opinión, homologar el IVA a medicinas y alimentos probablemente traiga mayores ingresos tributarios al erario público que los que se perderían por una tasa de 8% en la frontera, pero esto, a su vez, tendría que venir acompañado de un mecanismo o programa social que ayude a las personas de menores ingresos.

“El IVA en alimentos sí representaría un aumento significativo en la recaudación, probablemente mayor que la disminución que traería el recorte de la tasa en la zona fronteriza”, concluyó.