Baja California Sur y Oaxaca son los estados que ejercen su gasto público de forma más opaca, mientras que otras 18 entidades (Michoacán, Campeche, Guerrero, Distrito Federal, entre otras) disminuyeron la calificación en transparencia y rendición de cuentas.

Según el Índice de Información Presupuestal de los Estados (IIPE) del 2010, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), del 2008 a la fecha, los estados han incrementado 16% su presupuesto total, pero en promedio se han vuelto más opacos en su gasto.

Del 2008 al 2010 ha empeorado la calidad de los presupuestos estatales, al caer 2% en el promedio que es de 52, con escala de cero a 100 , aseveró Juan Pardinas, especialista en Finanzas Públicas del Imco.

El gasto en nómina de los estados alcanza 13% del Producto Interno Bruto, cifra equivalente a 24 veces la inversión que se realizó para organizar el Mundial de Futbol en Sudáfrica y 38 veces el gasto asignado al Programa del Seguro Popular.

México designa 23% del presupuesto total a la educación, cifra considerada alta comparada al promedio de 13% en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero lo malo es que 93% del gasto educativo se destina a sueldos de profesores y personal administrativo.

A nivel estatal, siete de cada 10 pesos se gastan en nómina; mientras que los criterios para contabilizar son muy distintos, destacó el especialista.

Juan Pardinas precisó que de 1998 al 2008, el número de maestros creció 11%; sin embargo, el costo para mantenerlos aumentó 50 por ciento. Lo cual no corresponde en el aumento de recursos que el país asigna para pagarle a sus trabajadores. La diferencia que resulta es la capacidad política del sindicato para presionar , refirió.

No hacen la tarea

El especialista del Imco dijo que la opacidad en México es democrática, ya que no hay un partido que tenga el monopolio en la transparencia ni a la opacidad; hay estados con calificaciones bajas, como Baja California Sur que es gobernada por el PRD y Oaxaca, el cual es priísta, o bien, Guanajuato entidad panista con problemas de transparencia.

Pardinas explicó que BCS está ubicado en último lugar porque su presupuesto se remite a un solo artículo, sin desglosar los rubros o áreas de donde se ejerce el gasto, lo cual se traduce en que no existe ningún interés en rendir cuentas.

Por su parte, en el presupuesto del DF se omiten los tabuladores sobre los sueldos y sólo remite a la ley; en caso contrario, Jalisco realiza el desglose de plazas del magisterio desde el puesto, categoría y sueldo mensual.

Entre las malas prácticas se encuentra Chihuahua con plazas sindicalizadas excesivas; Guanajuato con creación indiscreta de burócratas; Sonora, con pocos criterios para incrementos salariales.

Pardinas resumió que la opacidad en el gasto estatal tiene un gran impacto en la competitividad, pues tan sólo basta con revisar la asignación de recursos a sectores que no son eficientes, como la educación, en donde no se puede presumir que los niños cuenten con una alta calidad educativa.

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